Queridos amigos,
Hoy he permanecido en Zafra, descansando y preparando el trayecto para las próximas jornadas. A lo largo del día he pensado repetidamente en la importancia de decir “NO”, posiblemente el elemento principal de este viaje por la regeneración política. Tener tiempo libre te lleva a este tipo de pensamientos…
Es por ello que deseo escribir sobre el poder del “NO”, como fundamento ético para la regeneración política. Una palabra muy corta, pero que conlleva una lección en toda regla de ética y valentía. En el ámbito político, decir “SI” ha sido, durante demasiado tiempo, la salida fácil. El “SI” evita conflictos, garantiza favores, protege intereses. Pero si aspiramos a una verdadera regeneración política, debemos recuperar el valor del “NO”. No como negación vacía, sino como afirmación ética y compromiso con el bien común.
El “SI” complaciente ha sostenido redes clientelares, ha permitido el silencio frente a la corrupción y ha perpetuado injusticias estructurales. Frente a eso, el “NO” se alza como un acto de valentía y de responsabilidad. Porque decir “NO” a lo injusto, a lo inmoral o a lo inútil es el primer paso hacia una política decente, transparente y centrada en la ciudadanía.
El “NO” político no se pronuncia desde el capricho, sino desde la reflexión y la integridad. A menudo supone riesgos personales: quedarse sin apoyo, perder aliados, ser marginado por el sistema. Pero quien se atreve a decir “NO” desde la ética, nunca pierde su dignidad. Y esa dignidad es el mayor capital político que una persona puede tener.
Regenerar la política exige líderes y ciudadanos con el coraje de decir “NO” a las prácticas que traicionan el interés público. Significa rechazar el cortoplacismo, el populismo fácil, el pacto cómodo. Implica hacer lo correcto, aunque suponga quedarse solo. Porque la justicia y el sentido común deben prevalecer incluso en la más dura de las soledades.
La historia nos muestra que muchos de los grandes avances democráticos empezaron con una negativa: un “NO” a la obediencia ciega, un “NO” a los abusos de poder. Ese “NO” construye; no destruye. Ese “NO” abre camino a la política del servicio, no del privilegio.
Por tanto, en este proyecto de regeneración política, el “NO” no es una barrera, sino una brújula, una raya en el agua, como me gusta decir. Una guía para actuar con honestidad, para resistir la presión y para defender lo que de verdad importa. Solo así podremos construir una política que esté al servicio de las personas y no al revés.
Todo lo dicho, aplicado al ámbito político, es también válido para cualesquiera otras facetas de la vida.
Decir “SI” es fácil. El “SI” no necesita explicaciones, no incomoda a nadie, y a menudo es recibido con aprobación. Pero el verdadero reto está en saber decir “NO”. Porque el “NO” exige razones, pide coraje y, con frecuencia, implica consecuencias difíciles.
Decir “NO” no es simplemente negarse a algo. Es una afirmación de nuestra conciencia, de nuestros valores y de nuestra dignidad personal. Requiere valentía como he dicho anteriormente, especialmente cuando ese “NO” puede suponer la pérdida de amistades, de oportunidades laborales o del reconocimiento social. Sin embargo, quien dice “NO” con fundamento y convicción, jamás pierde lo más valioso: su dignidad.
El “NO” ético nace del compromiso con uno mismo y con los demás. No se trata de ser obstinados o negativos, sino de actuar según el sentido común y la justicia, incluso cuando eso implique quedarse solo. Porque en la vida se debe actuar conforme a lo que es correcto, no conforme a lo que es fácil o popular.
Por eso, no hay que temer usarlo cuando sea necesario, acompañado de respeto, de argumentos y de honestidad. No todo el mundo lo entenderá, y puede que incluso te juzguen o se aparten. Pero la tranquilidad de saber que actuaste con integridad será tu mayor recompensa. Hacer lo correcto, aunque sea en soledad, es una forma poderosa de cambiar el mundo… y de no perderte a ti mismo.
Mañana visitaré la ciudad de Sevilla, desde donde iniciaré una ruta hacia el norte…
“Uno es más que cero”
Un abrazo,
Jon
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Ya tienes reserva para cuando vuelvas al convento? Porque he intentado reservar para el 22 y está completo
ResponderEliminarHola Gregorio !!
EliminarYo estaré en Zafra el próximo martes, día 17, si todo va según lo previsto.
En principio tengo una plaza para alojarme en el Convento de San Francisco, pero estas cosas nunca se sabe...
Espero que encuentres un buen lugar para alojarte
Te mando un fuerte abrazo