miércoles, 11 de junio de 2025

048 - Almadén de la Plata


Queridos amigos,

De nuevo, tengo ante mí una treintena de kilómetros, sin servicios de ningún tipo, en la más absoluta soledad, y animado en el caminar por un sol de justicia.

Hoy ha viajado conmigo la frase: “Hay gustos que merecen palos”. Supongo que el calor reblandece el cerebro, aún llevando sombrero y paraguas, y esto hace que fluyan de forma recurrente este tipo de pensamientos. Me pregunto qué fuerza empuja a una persona a afrontar situaciones difíciles, de esas que para el común de los mortales no tienen ningún sentido. ¿Para qué estos sufrimientos, pudiendo estar cómodamente en el sofá, en la playa, o en una terraza…?, podría preguntarse cualquier persona.

Sin ninguna duda, esto es así porque la elección difícil es la que conduce a la superación y crecimiento personal. Optar por la opción difícil no es un capricho, y tampoco vanidad. Es responsabilidad. Una responsabilidad que nace del compromiso con algo más grande que el propio bienestar inmediato: con la verdad, con la justicia, con los propios principios, con la coherencia de vivir de acuerdo a lo que uno cree, aunque duela, aunque se pague un precio muy alto.

Esos gustos que merecen palos, en realidad, son elecciones de quienes se niegan a vivir en la superficie. Personas que no se conforman con lo fácil, que no huyen de lo que incomoda, que no venden su paz a cambio de indiferencia. Porque saben que hay un tipo de paz que solo se alcanza tras el conflicto, tras la lucha, y una dignidad que solo se conquista cuando uno asume el coste de sus decisiones.

Con frecuencia llamamos locura a lo que no entendemos, y a veces despreciamos lo que en el fondo nos intimida. Pero hay quienes, con una calma feroz, deciden vivir con sentido, aunque eso signifique nadar contracorriente. Y entonces, quizás, esa frase que me ha acompañado hoy —“hay gustos que merecen palos”— no sea un sinsentido, sino un reconocimiento velado: el precio que paga quien se atreve a vivir con profundidad y con coraje.

Hago noche en Almadén de la Plata, una localidad que conozco de haber realizado, tiempo atrás, marchas de ultrafondo en esta zona; y también, por haber hecho la Vía de la Plata en dos ocasiones. Me encuentro en una localidad de alrededor de 1.000 habitantes, enclavada en el Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla. Sus orígenes se remontan a la época romana, aunque ya en tiempos prerromanos existían asentamientos en la zona, principalmente por la riqueza mineral de su entorno. El topónimo “Almadén” proviene del árabe al-ma’din, que significa “la mina”, haciendo referencia a la intensa actividad minera que caracterizó a esta región durante siglos. El añadido “de la Plata” podría estar relacionado con una antigua ruta de intercambio, aunque también hay teorías que lo vinculan a la minería de metales preciosos.

Durante la dominación romana, el lugar formaba parte del itinerario de la Vía de la Plata, una calzada que unía Mérida con Astorga. En la Edad Media, tras la Reconquista, la zona fue repoblada por cristianos y pasó a formar parte del Reino de Sevilla. Señalar como su principal activo patrimonial:
  • La Iglesia de Santa María de Gracia
Considerado el edificio religioso más importante del municipio. De estilo mudéjar y con origen en el siglo XV, destaca por su afilada torre campanario.
  • Ermita de San Sebastián
Situada a las afueras del pueblo, alberga al patrón del municipio. Es un lugar muy visitado durante las festividades locales.
  • Restos de antiguas minas
Considerados testimonios de la intensa actividad minera que tuvo lugar en la zona desde tiempos antiguos hasta el siglo XX. Aunque muchas minas ya no están activas, aún se conservan estructuras y galerías que hablan de ese pasado industrial.
  • Parque Natural de la Sierra Norte
Aunque no es un monumento como tal, su valor natural es incuestionable. Rodeado de dehesas, encinas y alcornoques, este entorno permite disfrutar de rutas de senderismo, fauna salvaje (como el ciervo ibérico y el jabalí) y espectaculares paisajes.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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1 comentario:

  1. "Hay decisiones que traen problemas/sufrimiento, pero vale la pena."

    ¡Gracias por compartirlo! Al leerlo, entiendo muy bien lo que transmite.
    Reflexiono sobre por qué elegimos las cosas difíciles, esas que para mí no parecen tener sentido a primera vista. Pienso que no es por un capricho, sino por algo más profundo: para crecer personalmente y ser coherentes con lo que creemos, incluso si duele o cuesta mucho.
    Siento que quienes eligen esto no huyen de lo incómodo. Para mí, la verdadera paz y dignidad se logran después de un esfuerzo. Al final, lo que a veces parece "locura" para mí es solo vivir con profundidad y valentía.

    Y, para serte sincero, para entenderlo tan bien, me he ayudado un poco de internet, buscando la verdad sobre algunas expresiones.

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