lunes, 18 de agosto de 2025

096 - Luceni / Alcalá de Ebro /Cabañas de Ebro / Alagón / Torres de Berrellén


Queridos amigos,

De camino a Alagón, destino final de la jornada de hoy, escucho en la radio una entrevista a Óscar Puente, ganadero y vecino de Tábara, Zamora. Curiosamente, comparte nombre y apellido con el actual Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible de España.

Este hombre, con la ayuda de sus vecinos, ha conseguido salvar a todo su ganado —unas 200 vacas— del incendio que asola su localidad. No es la primera vez que se enfrenta a una tragedia de este tipo: hace tres años, otro fuego afectó gravemente a la misma zona.

Estuve en Tábara el pasado 11 de julio, dentro de mi recorrido por la Regeneración Política en España. Tal vez por eso la entrevista me ha tocado especialmente. He escuchado con máxima atención cada una de sus palabras.

Óscar habla con una claridad admirable, con educación, sensatez y una sabiduría forjada en el día a día del campo. También transmite dolor: el de ver cómo su tierra, su modo de vida y el entorno natural que le rodea están siendo arrasados por la negligencia y el abandono. En su intervención ha detallado con precisión las causas de estos incendios recurrentes: políticas invasivas, equivocadas e injustas, impulsadas tanto por administraciones españolas como por la propia Unión Europea.

Sus palabras destilan lógica, sentido común y una profunda conexión con la realidad rural. Es emocionante escuchar a alguien decir verdades tan grandes con tanta serenidad. Gracias, Óscar Puente.

Pero no nos engañemos: lo que está ocurriendo en España con los incendios no es casual. Hay responsables directos que deberían rendir cuentas, incluso ante la justicia. La clase política, tanto en España como en Europa, legisla desde la distancia y la arrogancia, sin consultar a quienes trabajan la tierra y cuidan del campo: agricultores y ganaderos. Lo hacen imponiendo normas, burocracia abusiva e innecesaria, y restricciones que están asfixiando al medio rural.

Por otro lado, en este país existen millones de personas que reciben ayudas sociales sin que exista ningún tipo de corresponsabilidad. Aquellos que están en condiciones de trabajar deberían contribuir a la comunidad, como contraprestación por el apoyo económico que reciben. Tareas como la limpieza, el cuidado y la vigilancia del entorno forestal serían una forma lógica y útil de devolver a la sociedad parte de lo que ésta les brinda.

Sin embargo, se prefiere mirar hacia otro lado. Se tolera esta situación porque esos votos están asegurados: votos cautivos, dependientes del subsidio. Votos comprados, en definitiva, por gobiernos que, en no pocos casos, actúan con un alto grado de corrupción y clientelismo.

Hoy visitaré un hilo de pequeños pueblos. El primero de ellos, Luceni (Zaragoza). Este municipio fue habitado desde tiempos romanos: se han hallado monedas y medallas del emperador Antonino Pío (siglo II). También existen vestigios visigodos de los reinados de Wamba y Witiza (siglos VII–VIII). En el año 1110, Alfonso I “el Batallador” reconquistó Luceni. Posteriormente perteneció al antiguo linaje de los señores de la Casa de Luna hasta mediados del siglo XIV, pasando después a la Corona y seguidamente a diferentes nobles, como los Reus y finalmente los Condes de Fuenclara.

Su principal patrimonio radica en la iglesia de la Purificación de Nuestra Señora, un edificio gótico del siglo XIII, con torre añadida en el siglo XIX. Añadir a la lista el Palacio de los Condes de Fuenclara, la Plaza de España y el yacimiento arqueológico de “El Calvario”, cercano al río Ebro.

En cuanto a la economía, hay que señalar por su importancia el denominado proyecto “Green IT Aragón”: Un reciente megaproyecto promovido por el grupo SAMCA, que invertirá más de 2600 millones de euros en construir tres centros de datos en Luceni. Planeado para empezar en 2026 y en marcha para 2030, generará 2300 empleos durante la construcción y 320 empleos estables operativos. Además, contará con energía renovable local mediante parques eólicos e infraestructura eléctrica conectada a la subestación de Jalón.

Seguidamente visito Alcalá de Ebro, una reducida municipio zaragozano de unos 245 habitantes. Su origen se remonta a un castillo de época musulmana, construido estratégicamente junto al Ebro como parte del sistema defensivo de Zaragoza. El castillo fue destruido por orden de Felipe V durante la Guerra de Sucesión en 1707; hoy sólo se conservan pequeños fragmentos.

Como dato curioso, cabe mencionar que Miguel de Cervantes se inspiró en Alcalá de Ebro para crear la mítica Ínsula Barataria, gobernada por Sancho Panza en Don Quijote. Esta inspiración surgió durante una visita a la zona en el año 1568.

Muy probablemente el principal patrimonio de este municipio se halle en la Casona de los duques de Villahermosa: también conocida como la Ínsula Barataria, símbolo literario e histórico vinculado a Cervantes. Añadir la iglesia de la Santísima Trinidad.

Tradicionalmente, la economía local ha estado basada en la agricultura y la ganadería, con cultivos de cereales, forrajes y frutas, además de pequeña ganadería. La llegada del Canal Imperial de Aragón (1776–1790) permitió la extensión del regadío para Alcalá de Ebro, favoreciendo una reforma agraria clave para su prosperidad. En la comarca, el sector industrial ha cobrado gran relevancia, especialmente con la presencia de la factoría de Opel en Figueruelas, que ha atraído población y diversificado el empleo.

Es precisamente el Canal Imperial de Aragón, el elemento que conducirá mis pasos hasta Cabañas de Ebro, y seguidamente hasta Alagón. La historia de esta localidad se remonta a la época íbera, aunque su desarrollo más significativo comienza con la romanización. Durante el periodo romano, formó parte de la red de villas agrícolas del Valle del Ebro. Más adelante, bajo dominio musulmán, fue un importante enclave agrícola y comercial, como muchas otras localidades del valle. En 1119, Alagón fue reconquistada por Alfonso I “el Batallador”, pasando a formar parte del Reino de Aragón. A lo largo de la Edad Media, Alagón fue una villa con fuerte presencia mudéjar y judía, lo cual dejó huella en su arquitectura y cultura.

Tiene un patrimonio artístico variado, destacando especialmente su arquitectura religiosa y civil. Uno de los edificios más notables es la Iglesia de San Pedro Apóstol, construida en el siglo XIII en estilo mudéjar. Esta iglesia forma parte del conjunto del arte mudéjar aragonés, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. También destaca la Iglesia de San Antonio de Padua, de estilo barroco, así como el Antiguo Convento de San Lorenzo. El casco histórico conserva ejemplos de arquitectura popular y palacios renacentistas, como la Casa del Conde de la Estrella.

Tradicionalmente, la economía de Alagón ha estado basada en la agricultura, gracias a la fertilidad de las tierras bañadas por el Ebro y el canal Imperial de Aragón. Se cultivan cereales, frutas, hortalizas y, en particular, productos como el maíz y el melocotón, que han tenido gran relevancia en la economía local. La ganadería también ha sido un complemento importante, especialmente la porcina.

La imposibilidad de alojarme en esta localidad, empuja mi persona 7 km adelante hacia Zaragoza, concretamente, hasta Torres de Berrellén, un pequeño pueblo con orígenes en el siglo XII, cuando vecinos del poblado de El Castellar construyeron torres —casas de labor— en la orilla derecha del Ebro para facilitar el cultivo en las fértiles tierras de la ribera. El crecimiento se consolidó durante la Edad Media.

Pese a su reducido tamaño la localidad cuenta con algunos elementos patrimoniales de interés, como son: la Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol y la Ermita de Nuestra Señora del Castellar.

A última hora de la tarde, el cielo abre una ventana de frescor. Los truenos anuncian la llegada de la lluvia y, con ella, el tan esperado descenso de las temperaturas…

Aunque parezca increíble, desde que inicié mi viaje el pasado 23 de abril en Almería, esta es la primera vez que puedo disfrutar de la lluvia y de la paz que transmite el sonido de sus gotas al caer. Un auténtico lujo.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

*******
Versión Web con los enlaces a la plataforma CHANGE.ORG de firmas


No hay comentarios:

Publicar un comentario