miércoles, 15 de octubre de 2025

128 - Olaberria / Idiazabal / Segura / Zegama


Queridos amigos,

Inicio una nueva jornada en la bellísima comarca del Goierri. Quiero dejar constancia de la excelente articulación de las vías verdes (bidegorriak) que recorren toda la zona. Son un auténtico lujo para el disfrute de senderistas y, sobre todo, ciclistas, a los que se ve circular por centenares. Todo ello, enmarcado en un entorno natural extraordinariamente cuidado. En apenas dos horas de caminata accedo a Olaberria.

Esta pequeña localidad, actualmente con un millar de habitantes, aparece por primera vez en documentos del año 1027, bajo el nombre “Zeba”, aunque su historia está entrelazada con otros concejos vecinos, como Lazkao. Hasta 1804, Olaberria estuvo ligada administrativamente a Lazkao; ese año se separó y empezó a tener ayuntamiento propio. Tradicionalmente su actividad económica estuvo ligada al ámbito rural (agricultura, ganadería, aprovechamientos forestales) y a la industria ferretera preindustrial, como muchas otras localidades del País Vasco, derivándose el topónimo “Olaberria” (“ferrería nueva” o “nueva ola / ferrería”) de esa antigua actividad del hierro.

Dado su reducido tamaño, el patrimonio no es muy extenso, aunque posee algunos elementos de gran valor histórico, arquitectónico y cultural, como son:
  • Iglesia parroquial de San Juan Bautista: templo que fue ampliado entre los siglos XVII y XVIII. Conserva una pila bautismal del siglo XVI. 
  • Ermita de Santa Cruz (o Santa Cruz de Agirre): situada cerca del caserío Aguerre, ya documentada en 1564.
  • Caseríos antiguos: la arquitectura rural es de muy buena calidad; caseríos como Bengoetxea Txiki (único con soportal de madera), Otxoategi (tiene escudo de armas) o Sagastilluna (piedra de sillería tradicional) son ejemplos importantes. 
Olaberria es uno de los municipios con mayor PIB por habitante de Gipuzkoa. En varios años ha liderado ese ranking. Tiene una economía muy marcada por la industria, lo que le da unas características particulares en comparación con otros municipios rurales o semi-rurales. El sector industrial representa una parte muy grande del PIB: en informes recientes, más del 80 % del valor añadido económico local procede de la industria. Estás son algunas de empresas importantes presentes en el municipio:
  • La antigua siderurgia José María Aristrain, ahora Arcelor Mittal, con planta de producción de acero.
  • Praxair España (gases industriales).
  • Quesos Aldanondo, con producción de queso, a menudo relacionado con la Denominación de Origen Idiazabal.
Una hora de caminata a través de un entorno rural espléndido me sitúan en la población de Idiazabal. Su topónimo vendría de las voces vascas idia (“vado” o “paso de agua”) y zabal (“ancho”), interpretándose como “vado ancho”. La primera referencia documentada de esta localidad se refiere a una escritura de concordia con la vecina villa de Segura en marzo de 1384, por la que la colación de Idiazabal quedó agregada a la vecindad de Segura con fines comunes de seguridad y defensa frente a agresiones del exterior.

En 1615 adquirió el título de villa independiente, segregándose de Segura mediante el pago correspondiente a la Real Hacienda. A lo largo de los siglos ha mantenido una fuerte tradición pastoril y agrícola, especialmente ligada a la cría de ovejas, producción de leche y carnes, que han acompañado su evolución demográfica y cultural. Los bienes patrimoniales más destacados son:
  • La Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel, situada en el núcleo urbano. Destaca por su portada de estilo románico-gótico (siglos XII-XIII), que es considerada una de las más bonitas de Gipuzkoa.
  • La Ermita de Gurutzeta: con retablo del siglo XVII y una imagen de la Virgen de estilo gótico, posiblemente del siglo XIII.
  • Caseríos dispersos y arquitectura rural vasca bien conservada, que forman parte del paisaje tradicional del municipio, manteniendo la vinculación con la actividad pastoril.
Habría que añadir como elemento patrimonial el esplendido paisaje natural en su entorno: las sierras de Aralar y Aizkorri, los valles, praderas donde pasta el ganado, rutas de montaña, senderos como los que forman parte de la ruta GR 283 (Ruta del Queso Idiazabal).

La industria es el pilar central de la economía local. En datos de 2015, la industria representaba cerca del 70% del valor añadido bruto del municipio. Este porcentaje es muy superior al promedio tanto de la comarca del Goierri como de Gipuzkoa o Euskadi.

El sector servicios también tiene peso, especialmente en empleo. En 2016, los servicios ocupaban algo más del 50% de la población activa. Además, el comercio local y la hostelería contribuyen, tanto para residentes como para turismo vinculado a la gastronomía.

Aunque la agricultura y la ganadería representan un peso menor en el valor económico bruto, siguen siendo actividades esenciales por su importancia cultural, su papel en el mantenimiento del paisaje y su vínculo con las tradiciones locales. En la zona se crían ovejas de razas autóctonas cuya leche se destina a la elaboración del reconocido Queso Idiazabal, con Denominación de Origen Protegida, un producto emblemático con prestigio regional, nacional e internacional. Para la campaña de 2025 se prevé una producción de 1.410.000 kilos de queso, elaborados en 99 queserías. Este producto no solo genera un valor económico directo —a través de la venta, la exportación, la hostelería y el turismo asociado—, sino que también fortalece la identidad cultural del municipio y actúa como motor del turismo gastronómico.

Sin duda, el principal desafío de la localidad será garantizar la calidad del queso Idiazabal ante el aumento de la demanda y la presión de mercados cada vez más competitivos. A ello se suma la necesidad de compatibilizar el desarrollo industrial con la preservación del medio natural, el paisaje pastoral y la identidad cultural. Del mismo modo, resultará clave impulsar el turismo rural, gastronómico y cultural, poniendo en valor el patrimonio arquitectónico, las rutas de naturaleza, el entorno paisajístico y la tradición quesera.

Tras un breve trayecto de algo más de media hora alcanzo la tercera de las localidades que visitaré hoy: Segura. De origen medieval, se encuentra en pleno corazón del Goierri, a los pies de la sierra de Aizkorri, rodeada de montañas como el Txindoki y muy cerca del río Oria. Fundada en 1256 por el rey castellano Alfonso X el Sabio como villa amurallada, Segura ocupaba una posición estratégica en la ruta que unía Castilla con Francia y otros territorios, lo que le otorgó gran relevancia tanto comercial como defensiva. A lo largo de los siglos la villa ha cambiado, pero conserva vivas muchas de sus tradiciones y preserva buena parte de su trazado urbano medieval. Conserva varios elementos patrimoniales destacados, tanto arquitectónicos como culturales:
  • Casco medieval: El núcleo urbano de Segura conserva su trama medieval, con su diseño almendrado intacto, es decir, forma bastante reconocible y bien conservada del recinto histórico.
  • Palacio Ardixarra, que hoy alberga el Centro de Interpretación Medieval.
  • Palacio Lardizabal, que actualmente alberga el edificio del Ayuntamiento.
  • Iglesia Parroquial de La Asunción.
Aunque Segura es una localidad pequeña, sus habitantes viven de una combinación de actividades tradicionales (agricultura y ganadería), servicios ligados al turismo, y la proximidad a otros núcleos más grandes que ofrecen empleo.

Desde este punto el camino discurre en su totalidad en paralelo al rio Oria, a través de bidegorriak. El cansancio y el dolor por las heridas en los dedos de ambos pies acompañan mi viaje hasta Zegama. Habitada desde tiempos muy antiguos: en el Neolítico, Calcolítico y Edad del Bronce ya había personas viviendo de la ganadería en la zona. Hay restos arqueológicos como dólmenes y estelas que lo atestiguan. En la Edad Media, Zegama aparece como población vinculada a Segura, junto con otros núcleos como Zerain, Idiazabal, y otros. En 1615 Felipe III otorgó a Zegama el título de pueblo, tras un pago por parte de sus vecinos, lo que le permitió tener concejo municipal independiente.

Un elemento histórico importante es el Paso de San Adrián, un túnel natural en la roca, por donde discurría la antigua calzada real, ruta de comunicaciones entre Castilla y la costa cantábrica. Un paso por el que necesariamente habré de cruzar en la jornada de mañana.

Durante el siglo XIX y XX hubo procesos de industrialización ligera, aunque Zegama ha mantenido siempre una conexión fuerte con su medio natural y las actividades tradicionales. Estos son algunos de los bienes culturales, naturales e históricos más destacados de Zegama:
  • La Iglesia parroquial de San Martín de Tours, construida entre los siglos XV y XVI; su portada barroca del siglo XVII y la cruz de la Ermita de la cima del Aizkorri son elementos de especial interés.
  • Estaciones megalíticas en el entorno (ruta de senderismo/naturaleza), como Altzania, Brinkola, que muestran el pasado prehistórico de la zona.
  • Hospital de Anduetza, un edificio con valor histórico-cultural.
  • El Molino Arakama-azpikoa, molino hidráulico del año 1925, ligado a la actividad agraria familiar.
  • El Mausoleo de Tomás Zumalacárregi, personaje histórico vinculado con Zegama, se conserva como memorial.
  • Ayuntamiento histórico, con edificación que data aproximadamente de 1815.
  • Entorno natural magnífico: Zegama está en las faldas del Parque Natural de Aizkorri-Aratz, con montañas, valles, el paso de San Adrián, senderos, naturaleza muy rica y atractiva para excursionistas.
La industria es la actividad económica principal en términos de empleo e ingresos. Muchas personas del municipio trabajan en industrias localizadas tanto en Zegama como en municipios cercanos (Beasain, Ordizia, Lazkao). Aunque su peso económico no es mayoritario, la actividad pastoril sigue muy viva, especialmente la cría de ganado ovino, lo que permite producir queso de Denominación de Origen Idiazabal.

Zegama es punto de paso de rutas conocidas, como la calzada real hacia San Adrián, que es además parte del Camino de Santiago. Esto atrae excursionistas, peregrinos, amantes de la naturaleza. Uno de los grandes referentes es la prueba deportiva Zegama-Aizkorri, maratón alpina internacional de montaña, que reúne cada año a corredores de élite y numeroso público.

Hoy he tenido la oportunidad de presentar el propósito de mi viaje a numerosas personas, incluso a personal de ayuntamientos.

Viendo la pared de piedra que tengo ante mi, puedo asegurar que mañana será un día donde el esfuerzo estará presente en todo momento…

“Uno es más que cero”

Un abrazo, 
Jon 

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