miércoles, 18 de junio de 2025

052 - Los Santos de Maimona / Villafranca de los Barros


Queridos amigos,

Salgo de mi “refugio nocturno“ antes del amanecer, tratando de dar esquinazo al sol en la medida de lo posible. Inicio la travesía ascendiendo a la Sierra de los Olivos, para desde aquí descender a Los Santos de Maimona, disfrutando de una vista espectacular del amanecer. Madrugar también tiene su recompensa.

Los Santos de Maimona es una población de 8.000 habitantes, muy cuidada, con orígenes prehistóricos y romanos: Sus raíces se remontan 2 500 a. C., según atestiguan los hallazgos en la Sierra del Castillo, como cuchillos de sílex. Posteriormente, en la Edad del Bronce y en la época romana se asentó junto a la Vía de la Plata. En el siglo VIII llegó la ocupación bereber, destacando la tribu Banu Maimun, de la que deriva el topónimo “Maimona”. Posteriormente, paso a manos cristianas con la Reconquista, y en 1240 quedó bajo control de la Orden de Santiago. En el siglo XVI vivió su máximo apogeo.

Entre su principal patrimonio, cabe señalar:
  • Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles. Edificio gótico construida en el siglo XVI, en cuya portada se pueden apreciar escudos de Santiago y de Carlos V. El interior alberga el cuadro “La Huida a Egipto”, posiblemente de Zurbarán.
  • Palacio de la Encomienda (antiguo castillo). Edificado entre los años 1515 y 1550, es uno de los más representativos de la arquitectura militar y hospitalaria de la Orden de Santiago en España.
  • Convento de la Concepción (Hospital-Convento), de finales del siglo XVI.
  • Un buen número de ermitas: San Lorenzo, San José, San Cristóbal, San Bartolomé, Magdalena, y Santiago…
  • Casa de la Cultura / Museo Municipal. Ubicada en la antigua casa solariega y ahora museo y centro cultural, reúne arte local y restos arqueológicos desde el Calcolítico hasta la Edad Media.
Esta localidad con una historia milenaria es también una buen lugar para degustar la gastronomía de Extremadura: migas, caldereta, perrunillas, cachuela y buenos vinos de sus cooperativas.

A partir de este punto y hasta Villafranca de los Barros, el camino discurre a través de grandes extensiones de olivares y viñedos, ambientado únicamente por el sonido de mis propios pasos y un calor insoportable.

Al igual que el pueblo, del que acabo de dejar referencia, Villafranca de los Barros estuvo habitado desde el Paleolítico, tal como muestran restos arqueológicos recogidos y conservados hoy en el Museo Histórico Etnográfico y del Vehículo. Durante la Edad del Bronce, Hierro y la época romana, su proximidad a la Vía de la Plata reforzó su importancia. Con los Reyes Católicos inició su desarrollo como villa. Su auge vino en el siglo XVIII, cuando oficialmente se le otorgó el título de ciudad y prosperó su producción vitivinícola con la Denominación de Origen Ribera del Guadiana. Hoy se la conoce como la Ciudad de la Música, por su arraigada tradición cultural y musical.

Señalar cómo su principal patrimonio:
  • Parroquia de Nuestra Señora del Valle. Edificada de origen entre los años 1533 y 1574.
  • Santuario de Nuestra Señora de la Coronada. Patrona del municipio. Construido entre finales del siglo XV y principios del XVI.
  • Museo Histórico‐Etnográfico y del Vehículo. Ubicado en una casa solariega del siglo XVIII XIX, ofrece un completo recorrido desde el Paleolítico hasta el siglo XX, incluyendo una significativa colección de vehículos y un apartado dedicado a la música local.
  • Antigua Fábrica de Harinas de San Antonio. Edificio industrial de finales del siglo XIX, fue de los primeros en Extremadura en contar con electricidad gracias a Isaac Peral (1895). Declarada Bien de Interés Cultural en 1994, ahora alberga la Casa de la Cultura.
Mañana continúan las altas temperaturas, lo que aventura una jornada de gran dificultad. El verano está a la vuelta de la esquina y esto es Extremadura.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

*******
Versión Web con los enlaces a la plataforma CHANGE.ORG de firmas


No hay comentarios:

Publicar un comentario