CAPTACIÓN DE FIRMAS PARA LA REGENERACIÓN POLÍTICA EN ESPAÑA: 1. Abolición del actual Régimen de Aforamientos.... 2.Fijar la edad penal en 16 años.... 3.Eliminación prescripción de los delitos graves.... 4.Mejora Sistema de Pensiones.... 5.Modificación Sistema de Ayudas Sociales.... 6.Modificación Sistema Electoral.... 7.Eliminación asignaciones económicas a las Centrales Sindicales.

lunes, 30 de junio de 2025

059 - Casar de Cáceres


Queridos amigos,

Nueva jornada de calor extremo, con temperaturas que superan holgadamente los 40 °C. Mientras caminaba, no podía evitar pensar que, en el fondo, esto es casi una bendición: me da carta blanca para pecar cuanto quiera. Total, por muy severo que sea el castigo, y aunque acabe condenado al infierno, dudo que sea peor que cargar con una mochila por la dehesa cacereña bajo un sol implacable. Supongo que este tipo de pensamientos se deben al inevitable reblandecimiento neuronal provocado por el calor. 

Casar de Cáceres es una localidad de unos 4.500 habitantes, conocida por su tradición agrícola y ganadera, así como por su emblemático queso Torta del Casar. Los orígenes se remontan al periodo de la Reconquista, cuando en el siglo XIII se consolidó como aldea dependiente de la ciudad de Cáceres. Se supone que su nombre podría derivar de “casare”, un término de raíz latina que hace referencia a agrupaciones de casas o asentamientos rurales. A lo largo de la Edad Media, el municipio fue creciendo gracias a la repoblación cristiana y su situación estratégica en las rutas ganaderas. Además, formó parte de la red de caminos de la Mesta, lo que favoreció el desarrollo de la ganadería trashumante, que sigue teniendo importancia en la zona.

El patrimonio de Casar de Cáceres refleja su historia rural y religiosa. Destaca la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, construida entre los siglos XVI y XVII. También son relevantes la Ermita de Santiago y la Ermita de San Bartolomé.

Uno de los principales atractivos del pueblo es su relación con la Cañada Real Soriana Occidental, una de las rutas ganaderas históricas más importantes de España, que atraviesa el municipio. Esta vía forma parte de la Ruta de la Plata, lo que convierte al pueblo en punto de paso para peregrinos que realizan el Camino de Santiago desde el sur.

El modo de vida en Casar de Cáceres ha estado tradicionalmente vinculado a la agricultura, la ganadería y, en particular, a la producción de quesos. La Torta del Casar, un queso cremoso elaborado con leche de oveja y cuajo vegetal, es uno de los productos más famosos de la gastronomía extremeña y símbolo de identidad local. Su elaboración y comercialización generan un buen número de puestos de trabajo.

Permitidme compartir unas líneas sobre un tema muy presente en la actualidad y que he podido observar de primera mano, ayer en la ciudad de Cáceres y hoy en Casar: el movimiento LGTBI+

No puedo ocultar mi desacuerdo con las políticas impulsadas por las diversas Administraciones del Estado y organizaciones afines. La integración real de todos los seres humanos en la sociedad no se consigue cubriéndolo todo de colores: balcones, colegios, edificios públicos y mobiliario urbano. Este tipo de actuaciones suponen, a mi juicio, un uso ineficaz del dinero público y una forma de imposición ideológica más que una vía de inclusión. Sobra escenografía y falta contenido. Lo verdaderamente necesario —y tristemente escaso hoy en día— es EDUCACIÓN y RESPETO, con mayúsculas. Valores que deben enseñarse tanto en casa como en las aulas, siempre a través del ejemplo. Y, por supuesto, deben sancionarse con firmeza las faltas de respeto hacia quienes piensen, vivan o sientan de forma distinta.

Si fomentamos desde la base valores como el respeto, la empatía, la justicia, la honestidad y el honor, estas políticas simbólicas resultan innecesarias. La verdadera inclusión no necesita pancartas, sino principios sólidos. Resulta especialmente llamativa —y, en mi opinión, bochornosa— la participación de figuras políticas como Yolanda Díaz en el desfile de Budapest, una visita sufragada, cómo no, con fondos públicos.

La manipulación es evidente: nos desvían la atención de lo esencial para centrarnos en lo accesorio. Se nos invita a mirar las ramas mientras se descuidan las raíces, que es donde realmente se sustenta cualquier sociedad sana.

Es, mi humilde opinión…

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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domingo, 29 de junio de 2025

058 - Valdesalor / Cáceres


Queridos amigos,

Hoy retomo el camino de la regeneración política, después de una breve pausa para realizar gestiones administrativas que no me ha sido posible eludir.

Dejo atrás la iglesia gótica de San Martin, situada en Aldea del Cano, para orientar mis pasos hacia Valdesalor. El recorrido alterna zonas arboladas -robles y encinas- con extensas dehesas y campos de cultivo cerealista, típicos de la campiña cacereña. En el trayecto es posible observar vestigios de la calzada romana original, miliarios, y puentes romanos, como es el caso del puente viejo de La Mocha.

Valdesalor s una pequeña localidad dealrededor de 500 habitantes, situada a escasos 10 km de Cáceres capital y con apenas seis décadas de antigüedad. Se fundó como municipio en el año 1963 por el Instituto Nacional de Colonización en el marco de los planes de desarrollo agrario del franquismo, con colonos que recibieron parcelas de regadío procedentes del cercano embalse del Salor. Señalar como principales elementos patrimoniales:
  • Castillos de las Argüijuelas de Arriba y Abajo, fortificaciones palaciegas del siglo XV–XVI, visibles desde la carretera.
  • Casa‑palacio Finca del Trasquilón del siglo XVII. Alberga miliarios romanos reutilizados como columnas.
  • Ermita visigoda de San Bartolomé del Pizarral, edificada en el siglo VII.
  • Castillo de Salor/Zamarrillas, construcción defensiva en ruinas, declarado Bien de Interés Cultural.
En cuanto al entorno natural, su principal activo se halla en el Embalse del Salor (Valdesalor). Inaugurado en 1964 para regadío, es zona ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) con 136 especies registradas, incluyendo pelícanos. La economía esta basada en la agricultura, gracias al embalse; y también, en la ganadería y recursos cinegéticos. La proximidad a la Via de la Plata y a la capital atrae a numerosos visitantes interesados en actividades al aire libre.

En este último tramo de la jornada, el calor extremo -rondando los 43°C- conduce mi destartalado cuerpo hasta la ciudad de Cáceres. Cómo me habrá visto el responsable del albergue turístico donde me alojo que, al llegar, me dice: “Le voy a dar nuestra mejor habitación, porque lo que usted ha hecho no lo hace nadie”, frase que inyecta una dosis de energía en mi persona, unas palabras que de algún modo evitan mi desplome.

Cáceres cuenta con alrededor de 100.000 habitantes. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986, destaca por su impresionante casco antiguo, uno de los conjuntos monumentales medievales y renacentistas mejor conservados de Europa.

Sus orígenes se remontan a la época prerromana, aunque fue en el siglo I a.C., con la fundación romana de Norba Caesarina, cuando comenzó a consolidarse como asentamiento urbano. Tras la caída del Imperio Romano, la ciudad pasó por manos visigodas y posteriormente musulmanas, quienes le dieron gran parte de su trazado urbano actual. Fue reconquistada por las tropas cristianas en el año 1229, bajo el reinado de Alfonso IX de León. Durante la Edad Media y el Renacimiento, Cáceres vivió un auge importante, reflejado en la construcción de palacios, casas señoriales, torres defensivas e iglesias. Muchas de estas edificaciones fueron levantadas por familias nobles que hicieron fortuna en América durante la época de la conquista.

El principal atractivo de Cáceres es su Ciudad Vieja, donde el visitante es transportado al pasado. Entre sus monumentos más emblemáticos se encuentran:
  • Muralla de Cáceres. Construida inicialmente por los romanos para proteger la colonia de Norba Caesarina, fue ampliada y reforzada durante la época almohade en los siglos XII y XIII. Esta muralla, que rodea el casco antiguo, es uno de los elementos más emblemáticos de la ciudad.
  • Plaza Mayor. Centro neurálgico de la ciudad, rodeada de edificios históricos como la Torre de Bujaco y la Iglesia de San Francisco Javier.
  • Concatedral de Santa María. Construida entre los siglos XIII y XIV, combina estilos románico y gótico. Del monumento destaca la portada principal.
  • Torre de Bujaco. Situada en la Plaza Mayor, esta torre de origen almohade es un símbolo de la ciudad. Fue testigo de importantes episodios históricos. Actualmente, alberga un centro de interpretación y ofrece vistas panorámicas de la ciudad.
  • Palacio de los Golfines de Abajo. Uno de los palacios más representativos de Cáceres, construido en el siglo XV, mezcla de estilos gótico y renacentista.
  • Arco de la Estrella. Puerta monumental de entrada al casco antiguo, construida en el siglo XVIII.
Además, Cáceres capital ha sido escenario de rodajes cinematográficos y televisivos gracias a la autenticidad de su arquitectura histórica, incluyendo producciones como Juego de Tronos.

En cuanto a su economía, esta se basa principalmente en el sector servicios, con el turismo cultural como uno de sus pilares fundamentales. La ciudad recibe miles de visitantes al año atraídos por su patrimonio, su gastronomía y su oferta de festivales y actividades culturales.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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lunes, 23 de junio de 2025

057 - Casas de Don Antonio/ Aldea del Cano


Queridos amigos,

De nuevo, asuntos particulares que no puedo desatender, hacen necesario suspender mi viaje por la regeneración política hasta el próximo domingo, o lunes. Esta pausa vendrá muy bien para recuperarme físicamente.

Esta circunstancia convierte la jornada de hoy en una etapa breve en kilómetros, pero de una belleza excepcional, especialmente durante el trayecto hasta la localidad de Casas de Don Antonio. Contemplar la dehesa extremeña, salpicada de encinas bajo las cuales pastan en libertad multitud de animales —principalmente vacas, ovejas y caballos— es, sencillamente, un lujo. Pura medicina para el alma. A este paisaje de ensueño se suman los truenos que retumban en lo alto, anunciando con fuerza la inminente llegada de la lluvia.

Casas de Don Antonio es una pequeña localidad con apenas 170 habitantes. Su origen se remonta a la época romana, ya que por su término municipal discurre la Vía de la Plata, una antigua calzada romana que unía Mérida (Augusta Emerita) con Astorga (Augusta Asturica). Aún hoy se conservan vestigios de esta vía milenaria.

El elemento patrimonial más importante de esta localidad es el puente romano sobre el río Ayuela, restaurado y perfectamente integrado en el paisaje, que formaba parte de la mencionada Vía de la Plata. Junto a él, se conservan restos de miliarios y tramos originales de calzada. También destaca la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol.

Ha sido llegar a esta localidad y desatarse la tormenta. A resguardo del aguacero en la parada de autobús, comparto media hora larga de conversación con un empleado del ayuntamiento que en este momento realiza labores de jardinería en el exterior del cementerio municipal; y también, con un ciclista que se incorpora poco después a la tertulia debidamente bañado. La lluvia caída realza aún más si cabe la belleza de la dehesa.

Aldea del Cano, cuenta en la actualidad con una población de unos 600 habitantes. Los primeros asentamientos datan de alrededor del año 3000 a.C., como lo evidencia el dolmen del Garabato y un santuario rupestre cercanos. Durante la época romana, la localidad formaba parte de la Vía de la Plata, y aún hoy se conservan miliarios y restos de la calzada original. Su patrimonio es realmente elevado, comprende:
  • Iglesia parroquial de San Martín de Tours, edificada entre los siglos XV–XVI.
  • Castillo de Mayoralgo o Garabato: fortaleza del siglo XIII, semiruinoso, declarado Bien de Interés Cultural y en la lista roja del patrimonio.
  • Restos arqueológicos visigodos: más de 40 tumbas excavadas en roca.
Además, el entorno natural destaca por la presencia del embalse de Nogales, un importante refugio para grullas y otras aves acuáticas.

La economía local se basa principalmente en la agricultura y la ganadería, con el cultivo de cereales, olivos —de los que se obtiene un aceite de oliva virgen extra de gran calidad— y la producción de vino.

La lluvia ha reunido en este alojamiento a un buen número de personas, entre ellas un viajero japonés con el que he coincidido durante varios días y a quien, muy probablemente, no veré de nuevo.

Hasta dentro de unos días…

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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domingo, 22 de junio de 2025

056 - Alcuéscar


Queridos amigos,

Antes del amanecer dejó atrás la ciudad de Aljucén. Me acompaña la preocupación por la lesión que arrastro en el tobillo del pie izquierdo. Rápidamente me adentro en un entorno de dehesas de encinas y alcornoques, típicas del paisaje extremeño. Es una zona donde es fácil ver ganado pastando y oír el canto de aves rapaces.

Uno de los puntos más destacados del trayecto es la cercanía al Parque Natural de Cornalvo, aunque no se atraviesa directamente, el entorno natural del parque marca gran parte del recorrido. La presa romana de Cornalvo, a escasa distancia del camino, es una visita opcional muy recomendable por su valor histórico.

El trayecto es relativamente suave, aunque hay algunas subidas moderadas, especialmente al aproximarse a la Sierra del Centinela, donde el camino gana algo de altitud. Caminar durante toda la jornada, en silencio y sin cruzarse con nadie es muy gratificante, especialmente al alba. Puedo asegurar que, contemplar el amanecer en el Parque Natural de Cornalvo, rodeado de árboles y animales es todo un lujo.

Alcanzada la ciudad de Alcuéscar, la tranquilidad regresa por entero a mi persona, al comprobar que mi pie lesionado ha respondido con entereza a lo largo de todo el trayecto. Para mi sorpresa, el pueblo está de fiesta: las calles y las fachadas están decoradas con flores, y la plaza del Ayuntamiento luce cubierta de sombrillas de colores, tejidas a mano con ganchillo. Todo ello, en honor a la Virgen del Rosario, patrona de la localidad.

Alcuéscar es una pequeña localidad situada al sur de la provincia de Cáceres, con unos 2.500 habitantes. Su origen se sitúa en el año 830, durante la dominación musulmana. A finales del siglo XV, la localidad pasó a formar parte de la Orden de Santiago, lo que marcó una etapa de repoblación y desarrollo en la región. Su nombre podría derivar de la palabra árabe “Güescar”, en referencia a una población granadina de donde procedían los moriscos que repoblaron la zona.

Su principal patrimonio arquitectónico es la Basílica de Santa Lucía del Trampal. Este templo visigodo, datado entre los siglos VII y VIII, es probablemente el edificio más emblemático de Alcuéscar. Su singular arquitectura, con tres naves y cabeceras rectangulares, refleja la influencia visigoda y mozárabe. Es la única edificación de época visigoda que se conserva en pie en la mitad sur de la península ibérica. Añadir la iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, construida en el siglo XV y situada en lo alto del pueblo.

El casco urbano alberga varias casas señoriales construidas por familias terratenientes locales. Estas edificaciones presentan fachadas imponentes y escudos heráldicos que atestiguan la importancia histórica de la localidad.

Alcuéscar es conocida por su producción de vino y higos. Los vinos de pitarra, elaborados de forma artesanal, son una tradición en la región. Además, el municipio es uno de los principales productores de higos de Extremadura, con una cosecha anual que supera los 300.000 kg.

En los últimos años, ha experimentado un auge en el turismo rural. Su entorno natural, con rutas de senderismo y la proximidad al Parque Nacional de Monfragüe, atrae a visitantes en busca de tranquilidad y contacto con la naturaleza.

Una vez más, el destino me regala una grata sorpresa, de esas que cuesta explicar pero que dejan huella. En el lugar donde me hospedo, conozco a una mujer llamada Mamen. Al charlar sobre nuestras vidas y propósitos, descubro con asombro que ella es de Ordizia (Gipuzkoa), el mismo pueblo donde nació mi padre. Es increíble —y a la vez emocionante— que se den este tipo de coincidencias, tan lejos de nuestros lugares de origen y de nuestras rutinas. Me ha encantado esta conexión entre el presente y el pasado. !Eskerrik asko, Mamen!

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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sábado, 21 de junio de 2025

055 - El Carrascalejo / Aljucén


Queridos amigos,

A pesar de lo liviano de la jornada de hoy en cuanto a distancia, la mala suerte ha vuelto a cebarse conmigo. Una nueva caída, ocurrida a tan solo 7 km de El Carrascalejo, ha agravado notablemente el esguince en el pie izquierdo, situación que arrastro desde el pasado 1 de mayo. Un contratiempo que me devuelve, sin piedad, a días de dolor y sufrimiento.

El Carrascalejo es el municipio con menor población de la provincia de Badajoz. Según datos del INE, cuenta con apenas 77 habitantes, lo que refuerza su carácter de núcleo rural profundamente ligado a la historia y a la tierra.

Su origen se remonta a la Edad Media, cuando probablemente fue fundado en torno a un carrascal —un bosque de encinas— aprovechado para la apicultura y el pastoreo. Se asocia su nacimiento a las repoblaciones mozárabes impulsadas tras la Reconquista. Durante siglos, El Carrascalejo formó parte de la Encomienda de Mérida, bajo la jurisdicción de la Orden de Santiago y dentro del reino de León.

Durante la Guerra Civil española, el municipio fue escenario de intensos combates, quedando en una zona de nadie entre los años 1936 y 1938. La violencia del conflicto, unida a la posterior represión y a las duras condiciones económicas, provocó el éxodo de buena parte de sus vecinos hacia zonas industriales en busca de una vida mejor.

El principal patrimonio artístico de El Carrascalejo es la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Consolación, construida entre los siglos XV y XVI, que destaca por su sobriedad y valor histórico. También merece mención la Cruz de la Orden de Santiago, situada en el camino que conduce a la cercana localidad de Aljucén, testimonio del pasado vinculado a esta orden militar-religiosa.

En la actualidad, la economía del municipio sigue ligada a la agricultura y la ganadería, actividades que han marcado su identidad durante generaciones. El Carrascalejo es, en definitiva, un ejemplo vivo de la Extremadura más rural, donde perviven la historia, la tradición y el silencio de la España vaciada

Tras un tiempo de valoración y de recuperación en esta localidad, con la voluntad de quien ha aceptado sus límites pero no se resigna, alzo mi cuerpo lo mejor que puedo, dispuesto para cubrir los 3 km que aún restan hasta la localidad de Aljucén.

Esta es una pequeña localidad con apenas dos centenares de habitantes, que forma parte de la comarca de Tierra de Mérida - Vegas Bajas. Los orígenes de Aljucén se remontan a época romana. El topónimo “Aljucén” deriva del árabe al-jušayn, que puede traducirse como “el lugar del pequeño fuerte”, lo que sugiere su relevancia durante la dominación islámica y su posible función estratégica en aquel periodo.

Durante la Reconquista, la población fue repoblada por cristianos y pasó a formar parte del Señorío de Mérida. Su devenir histórico ha estado ligado estrechamente a la agricultura, la ganadería y al paso de peregrinos, ya que el Camino de Santiago de la Vía de la Plata atraviesa el municipio.

Sin duda, su principal patrimonio arquitectónico es la Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol, un templo de origen medieval, que desprende sobriedad por los cuatro costados. Edificada en los siglos XV y XVI por la Orden de los Caballeros de Santiago y dedicada al apóstol San Andrés, (Patrón de Aljucén) por coincidir su onomástica con la expulsión de los árabes, el 30 de noviembre de 1229.

Destaca también el Puente Romano, que, pese a las restauraciones sufridas a lo largo del tiempo, aún conserva elementos originales de época imperial. Esta estructura, que atraviesa el río Aljucén, formaba parte de la antigua calzada romana —la Vía de la Plata— y se erige hoy como un valioso testimonio del legado histórico que aún perdura en la región.

Esta noche la preocupación arropa mi persona. No pido que la lesión mejore, simplemente que no empeore. Con eso será suficiente para afrontar con cierta garantía la jornada de mañana. Espero…

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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viernes, 20 de junio de 2025

054 - Merida (—> Visita Badajoz capital)


Queridos amigos,

Una vez más me encuentro en mi adorada Augusta Emérita, desde donde me desplazaré a Badajoz capital para incorporar esta ciudad a la lista de capitales de provincia visitadas en este viaje por la regeneración política en España. Después regresaré para continuar mañana mi camino a pie hacia el norte. Hoy no hablaré de esta maravillosa ciudad, por haberlo hecho en los post 034 y 035 de esta página web. En cambio, pondré en valor la ciudad de Badajoz.

Situada junto a la frontera con Portugal, es la capital de la provincia homónima y la ciudad más grande de la comunidad autónoma de Extremadura. Su historia, su valioso patrimonio y su actividad económica la convierten en un punto clave del occidente peninsular.

Fundada en el año 875 por Ibn Marwán, un noble muladí rebelde, Badajoz fue durante siglos un enclave estratégico en la frontera entre los reinos cristianos y el mundo islámico. Tras la conquista cristiana en 1230 por Alfonso IX de León, la ciudad pasó a formar parte del Reino de León y posteriormente de la Corona de Castilla. Durante la Edad Moderna y Contemporánea, su carácter fronterizo la convirtió en escenario de numerosos conflictos, como la Guerra de Restauración portuguesa, la Guerra de Sucesión española o la Guerra de la Independencia. Especialmente relevante fue el asedio de 1812 por parte de las tropas británicas, que marcó uno de los episodios más cruentos de la contienda.

Badajoz conserva un notable conjunto patrimonial que refleja su historia multicultural. Destaca su Alcazaba, una de las mayores fortalezas islámicas de Europa, que domina la ciudad desde lo alto y ofrece vistas al río Guadiana. Dentro de la Alcazaba se encuentran vestigios árabes y construcciones posteriores, como la Torre de Espantaperros, símbolo de la ciudad. El Casco Antiguo alberga la Catedral de San Juan Bautista, así como numerosas iglesias, plazas y edificios históricos. También son relevantes las murallas del siglo XVII, parte de un sistema defensivo moderno único en su género en España. La capital cuenta además con museos como el Museo Arqueológico Provincial, situado en el interior de la Alcazaba, y el Museo de Bellas Artes.

Históricamente volcados al campo y la ganadería, en las últimas décadas han diversificado su actividad económica de manera significativa. El sector servicios se ha consolidado como el más dinámico, beneficiándose de su condición de capital provincial y centro de la administración regional. El comercio transfronterizo con Portugal también ha cobrado relevancia, especialmente desde la integración de ambos países en la Unión Europea. Gracias a su ubicación estratégica cercana a la frontera, la ciudad ha fomentado el desarrollo del sector logístico. Además, destacan las industrias vinculadas a la cadena agroalimentaria.

Temperaturas que han sobrepasado los 40 grados centígrados no me han impedido realizar una decena de kilómetros visitando los puntos más importantes de la ciudad.

A lo largo del día he tenido la oportunidad de conversar con distintas personas sobre el proyecto de regeneración política que estoy llevando a cabo. Quizá lo más destacable de estos encuentros sea el impacto que genera en mis interlocutores, debido a lo singular de la iniciativa: una acción emprendida en solitario, con lo mínimo para vivir y recorriendo el país a pie. Sus rostros reflejan una mezcla de asombro y admiración, pero también una mirada introspectiva que invita a la reflexión, e incluso, en algunos casos, a pasar a la acción o al menos a replantearse su actitud ante la política. Mi labor se asemeja a la de un agricultor: yo siembro las semillas, pero son los ciudadanos quienes deben regarlas y cuidarlas para que den fruto.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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jueves, 19 de junio de 2025

053 - Almendralejo / Torremejia


Queridos amigos,

Hoy me he despertado con las palabras de la pequeña Dafne bailando en mi cabeza. Es la hija de mis amigos Gema y Eduardo, de León. A través de ellos, Dafne conocía la historia de un accidente que sufrí hace un par de años en la ciudad francesa de Moissac: un percance aparatoso en el que, pese a la importancia, no recibí ayuda de quienes lo presenciaron ni de las personas con las que me crucé camino al hospital. Relato aquella experiencia en mi libro Los pilares de la Historia. Vía Podiensis.

El caso es que, hace unas semanas, una profesora del colegio donde estudia la niña pidió a sus alumnos que escribieran una redacción sobre la empatía. Y Dafne lo tuvo claro. Basándose en aquel episodio, construyó su historia: “Yo tengo un amigo, que se llama Jon, que tuvo un accidente… sangraba mucho, y nadie le ayudó…”. A partir de una situación real en la que la empatía brilló por su ausencia, supo construir su relato con claridad y sentimiento.

Cuando le preguntas a Dafne que quiere ser de mayor su respuesta es contundente: “Yo quiero ser Alcaldesa”, responde sin dudar. Estoy seguro de que cumplirá su sueño. Desde aquí mando un abrazo a esta maravillosa familia.

El reloj señala las cinco de la madrugada cuando comienzo mi ruta hacia la ciudad de Almendralejo. Llevo demasiados días seguidos bajo un sol implacable, con temperaturas que rozan —o superan— los 40 grados. No queda más remedio que arrebatarle unas horas a la noche, buscando en la penumbra un respiro que me proteja de los estragos del calor en una jornada que se anuncia exigente y larga en kilómetros.

El tramo de terreno entre Villafranca de los Barros y Almendralejo, discurre por el corazón de la comarca de Tierra de Barros, una de las zonas agrícolas más fértiles de Extremadura, a través de una llanura inmensa donde predominan viñedos bien alineadas, dando forma a uno de los paisajes vitivinícolas más reconocibles de España. Estos viñedos forman parte de la Denominación de Origen Ribera del Guadiana, siendo Almendralejo uno de los centros neurálgicos de su producción. Junto al viñedo, el olivo es otro de los protagonistas del paisaje. Menos denso que la vid, el olivar aparece en parcelas más dispersas, conviviendo ejemplares jóvenes y centenarios.

Almendralejo es una ciudad de unos 35.000 habitantes, conocida como la “Ciudad del Romanticismo” y “Capital del vino de Tierra de Barros”. Sus orígenes se remontan a la época romana, aunque fue durante la Edad Media cuando comenzó a consolidarse. En el siglo XV recibió el título de villa y, posteriormente, en el siglo XIX, adquirió gran relevancia gracias al impulso de la agricultura, especialmente el cultivo de la vid y el olivo. Durante esta época también nació en la ciudad el famoso poeta romántico José de Espronceda, lo que impulsó la identidad cultural del municipio.

Entre los principales monumentos de Almendralejo destaca la Iglesia de Nuestra Señora de la Purificación, una imponente construcción gótica que alberga obras de gran valor artístico. Otro punto de interés es el Palacio de Monsalud, que fue residencia de los marqueses de Monsalud y hoy alberga dependencias municipales. También cuenta con el Museo de las Ciencias del Vino, que permite al visitante descubrir la historia, la cultura y la evolución de la viticultura en la región. Además, en los alrededores se pueden visitar antiguas bodegas y lagares que conservan la tradición vinícola local.

Con seguridad, el vino es uno de los pilares fundamentales de la economía de esta población. Situada en el corazón de la comarca de Tierra de Barros, ha desarrollado una sólida industria en torno a la producción de vino y cava. Almendralejo es, de hecho, la única ciudad extremeña autorizada para elaborar cava con Denominación de Origen, un hito que ha impulsado su reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional.

Dejar atrás Almendralejo y afrontar el resto de la jornada requiere atravesar un auténtico infierno de calor. Os aseguro que, tras varias horas de camino, he llegado a Torremejía con apenas un hilo de energía en el cuerpo.

Torremejia es una localidad situada al sur de Merida, en plena comarca de Tierra de Barros. Sus orígenes están ligados al Camino de Santiago a su paso por la Vía de la Plata. Aunque la zona ya estaba habitada desde tiempos romanos, la localidad comenzó a desarrollarse como núcleo urbano en la Edad Media. Su nombre hace referencia a una torre defensiva menor o “torre mejía”, aunque no existen restos visibles de dicha estructura. Durante siglos, fue una población de carácter eminentemente agrícola, vinculada a las grandes propiedades y señoríos que dominaban la región. En el siglo XIX y XX, la mejora de las comunicaciones y el desarrollo del ferrocarril contribuyeron a su crecimiento económico y demográfico.

El patrimonio más emblemático de Torremejía es sin duda el Palacio de los Condes de Torremejía, también conocido como Casa Palacio, construido entre los siglos XVII y XVIII. Se trata de un conjunto señorial de gran valor histórico y arquitectónico, que ha servido como albergue de peregrinos del Camino de Santiago y también ha sido testigo de importantes episodios históricos.

Aunque su economía se basa principalmente en el sector primario, en los últimos años también ha cobrado cierto peso el sector servicios, vinculado en parte al turismo rural y al paso de peregrinos por el Camino de Santiago. La existencia de alojamientos, albergues y pequeñas empresas de hostelería ha dinamizado la economía local y reforzado el interés por la conservación del patrimonio.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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miércoles, 18 de junio de 2025

052 - Los Santos de Maimona / Villafranca de los Barros


Queridos amigos,

Salgo de mi “refugio nocturno“ antes del amanecer, tratando de dar esquinazo al sol en la medida de lo posible. Inicio la travesía ascendiendo a la Sierra de los Olivos, para desde aquí descender a Los Santos de Maimona, disfrutando de una vista espectacular del amanecer. Madrugar también tiene su recompensa.

Los Santos de Maimona es una población de 8.000 habitantes, muy cuidada, con orígenes prehistóricos y romanos: Sus raíces se remontan 2 500 a. C., según atestiguan los hallazgos en la Sierra del Castillo, como cuchillos de sílex. Posteriormente, en la Edad del Bronce y en la época romana se asentó junto a la Vía de la Plata. En el siglo VIII llegó la ocupación bereber, destacando la tribu Banu Maimun, de la que deriva el topónimo “Maimona”. Posteriormente, paso a manos cristianas con la Reconquista, y en 1240 quedó bajo control de la Orden de Santiago. En el siglo XVI vivió su máximo apogeo.

Entre su principal patrimonio, cabe señalar:
  • Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles. Edificio gótico construida en el siglo XVI, en cuya portada se pueden apreciar escudos de Santiago y de Carlos V. El interior alberga el cuadro “La Huida a Egipto”, posiblemente de Zurbarán.
  • Palacio de la Encomienda (antiguo castillo). Edificado entre los años 1515 y 1550, es uno de los más representativos de la arquitectura militar y hospitalaria de la Orden de Santiago en España.
  • Convento de la Concepción (Hospital-Convento), de finales del siglo XVI.
  • Un buen número de ermitas: San Lorenzo, San José, San Cristóbal, San Bartolomé, Magdalena, y Santiago…
  • Casa de la Cultura / Museo Municipal. Ubicada en la antigua casa solariega y ahora museo y centro cultural, reúne arte local y restos arqueológicos desde el Calcolítico hasta la Edad Media.
Esta localidad con una historia milenaria es también una buen lugar para degustar la gastronomía de Extremadura: migas, caldereta, perrunillas, cachuela y buenos vinos de sus cooperativas.

A partir de este punto y hasta Villafranca de los Barros, el camino discurre a través de grandes extensiones de olivares y viñedos, ambientado únicamente por el sonido de mis propios pasos y un calor insoportable.

Al igual que el pueblo, del que acabo de dejar referencia, Villafranca de los Barros estuvo habitado desde el Paleolítico, tal como muestran restos arqueológicos recogidos y conservados hoy en el Museo Histórico Etnográfico y del Vehículo. Durante la Edad del Bronce, Hierro y la época romana, su proximidad a la Vía de la Plata reforzó su importancia. Con los Reyes Católicos inició su desarrollo como villa. Su auge vino en el siglo XVIII, cuando oficialmente se le otorgó el título de ciudad y prosperó su producción vitivinícola con la Denominación de Origen Ribera del Guadiana. Hoy se la conoce como la Ciudad de la Música, por su arraigada tradición cultural y musical.

Señalar cómo su principal patrimonio:
  • Parroquia de Nuestra Señora del Valle. Edificada de origen entre los años 1533 y 1574.
  • Santuario de Nuestra Señora de la Coronada. Patrona del municipio. Construido entre finales del siglo XV y principios del XVI.
  • Museo Histórico‐Etnográfico y del Vehículo. Ubicado en una casa solariega del siglo XVIII XIX, ofrece un completo recorrido desde el Paleolítico hasta el siglo XX, incluyendo una significativa colección de vehículos y un apartado dedicado a la música local.
  • Antigua Fábrica de Harinas de San Antonio. Edificio industrial de finales del siglo XIX, fue de los primeros en Extremadura en contar con electricidad gracias a Isaac Peral (1895). Declarada Bien de Interés Cultural en 1994, ahora alberga la Casa de la Cultura.
Mañana continúan las altas temperaturas, lo que aventura una jornada de gran dificultad. El verano está a la vuelta de la esquina y esto es Extremadura.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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martes, 17 de junio de 2025

051 - Puebla de Sancho Pérez / Zafra


Queridos amigos,

Puebla de Sancho Pérez es una pequeña localidad de Badajoz situada en la comarca de Zafra Río Bodión. Fundada a finales del siglo XV formó parte de la Orden de Santiago como encomienda, hasta pasar a manos privadas tras la desamortización de Mendizábal. La llegada del ferrocarril en 1889 (línea Zafra–Huelva), impulsó su crecimiento. Actualmente ronda los 2700 habitantes.

En cuanto a su patrimonio hay que señalar por su importancia:
  • Plaza de toros y Ermita de Nuestra Señora de Belén. Se trata de la plaza de toros más antigua de España, con orígenes en el siglo XIV, de planta rectangular y sin capilla, sino con un santuario anexo. Tiene una capacidad para unos 2 000 espectadores, y es utilizada históricamente tanto para festejos taurinos como para actividades culturales.
  • Iglesia parroquial de Santa Lucía. Edificada en el siglo XVI sobre una construcción mudéjar anterior.
  • Ermita de Belén. Edificada entre los siglos XIV XV.
  • Estación de ferrocarril histórica. Incorporada en 1889 como cabecera de la línea Zafra–Huelva, con gran infraestructura (placa giratoria, muelles, cocheras), aunque hoy desaparecida la mayor parte.
  • Balneario del Raposo. Situado a 7 km del núcleo urbano. Un punto de referencia en el programa de Termalismo, del Imserso. Posee aguas mineromedicinales (bicarbonatadas, cálcicas y magnésicas) reconocidas desde 1926 por sus beneficios contra enfermedades reumáticas.
Salir de la comodidad de una de las cafeterías de la localidad, donde me encuentro, para abordar el trayecto hasta Zafra, viene a ser algo así como caminar por el mismo infierno debido a las elevadas temperaturas, en este momento 39°C

Hoy no escribiré sobre la ciudad de Zafra, ya que lo hice en el post “043” de esta web. En su lugar, quiero centrarme en la clase política de este país, que vive cómodamente respaldada por un sistema electoral corrupto desde su origen.

Vivimos inmersos en una partitocracia, en la que los partidos políticos deciden de forma unilateral las listas electorales y el orden de los candidatos, priorizando sus propios intereses por encima del bien común. La ciudadanía queda completamente excluida de este proceso. Esta falta de representatividad, unida al aforamiento que blinda a muchos cargos públicos, fomenta un clima de impunidad y alienta la corrupción.

No debemos olvidar que los políticos son, en teoría, servidores públicos —aunque con frecuencia parezca más un título decorativo que una vocación real—. Estamos en nuestro derecho de exigirles responsabilidad, profesionalidad y compromiso. Sin embargo, con demasiada frecuencia, actúan al servicio de sus propios intereses.

Un ejemplo claro de esta perversión institucional es la tendencia del Estado a intervenir en empresas privadas: ¿Qué sentido tiene que el gobierno compre o inyecte dinero público en entidades privadas? El papel del Estado es garantizar el bienestar de la ciudadanía, no hacer de inversor o protector de negocios. Este tipo de actuaciones, además, suele ir seguido de la colocación de “amistades” en puestos clave dentro de esas empresas. El dinero público debe destinarse a lo que es de todos, no a alimentar redes clientelares. A las empresas hay que ofrecerles un marco jurídico estable y herramientas para crecer, pero nunca financiación directa con dinero de todos. Lo que este país necesita, con urgencia, son auditorías forenses en todas las administraciones.

La sociedad demanda mejores servicios públicos, atención digna y profesional en todos los niveles de la administración. Sin embargo, lo que abunda hoy en día es todo lo contrario: despilfarro, descoordinación, arrogancia e incluso incumplimientos legales sistemáticos. Un caso escandaloso que se está visibilizando en los medios es el de las instalaciones de paneles solares en el medio rural, donde las irregularidades son notorias, y que he podido comprobar de primera mano.

Es verdaderamente sangrante la ineficacia y falta de profesionalidad en muchos cargos públicos. La arrogancia y el desprecio por la gestión eficiente nos han llevado a un modelo de derroche institucionalizado. No buscan optimizar recursos, sino alimentar egos y mantener chiringuitos. Prueba de ello es la duplicidad de servicios en todas las capas del Estado. Uno de los ejemplos más evidentes: la sanidad. ¿Cómo es posible que existan 17 sistemas de gestión distintos, uno por cada comunidad autónoma, con sus respectivas aplicaciones informáticas y sus correspondientes gastos de mantenimiento? Un modelo de colaboración interadministrativa tan absurdo que roza lo delictivo. Sobra todo eso: con un solo sistema, bien estructurado, sería más que suficiente. Lo demás es malversación encubierta.

Me desplazo con frecuencia por todo el país y doy fe de este “modelo de gestión ejemplar” que sufrimos. El ciudadano exige calidad en los servicios, pero los políticos parecen ajenos a esa demanda. Resulta irónico: nunca antes en la historia de la humanidad hemos contado con más medios tecnológicos y recursos, y sin embargo, jamás se han prestado servicios públicos de peor calidad. Gracias, políticos, por este “logro”.

Vivís en una especie de teatro continuo, un postureo permanente pagado con dinero público, sin apenas rendir cuentas por vuestra falta de ética o profesionalidad. Habéis convertido la política en un gallinero populista, amplificado por unos medios que, en lugar de fiscalizaros, os alimentan. Les recuerdo que están ahí para llegar a acuerdos, no para imponer, gritar o insultar. Acuerdos que, por definición, requieren cesiones y diálogo, no imposición.

La política debería ser un ejemplo de transparencia y servicio. Por desgracia, ustedes representan con demasiada frecuencia lo más chabacano, lo más mediocre de nuestra sociedad. Han sustituido hace tiempo la democracia por una “deDocracia” basada en el dedo y el reparto interno del poder.

Y si ya la propia UCO (Unidad Central Operativa de la Guardia Civil) tiene que investigar al Gobierno… poco más hay que añadir.

En fin, cosas mías…

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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lunes, 16 de junio de 2025

050 - Fuente de Cantos / Calzadilla de los Barros


Queridos amigos,

Retomo el camino de la regeneración política, después de esta breve parada para atender “asuntos terrenales” de los que no se puede huir.

El trayecto entre Monesterio y Fuente de Cantos, sin servicios de ningún tipo, resulta algo monótono, caminado por llanuras interminables entre campos de cultivo, y con una alta exposición al sol. Un escenario que requiere grandes dosis de abstracción.

Hoy he vivido una de esas sorpresas que te regala la vida sin previo aviso y que, de algún modo, te reconcilian con el mundo. Al llegar a Fuente de Cantos, me acerco a una pareja para pedirles una recomendación sobre dónde comer por la zona. No hay nadie más en toda la calle. Parece que nos hubiésemos estado esperando. Nada hace presagiar lo que va a suceder a continuación.

Ellos, Sandra y Daniel, son vecinos de pueblos del entorno. Al poco de intercambiar unas palabras, comenzamos a hablar de caminos, peregrinaciones, de las distintas vías jacobeas… y también del proyecto de regeneración política que estoy impulsando. La conversación fluye con naturalidad, como si nos conociéramos de toda la vida.

Al facilitarles mis datos de contacto, surge el tema de los libros que tengo publicados. Les muestro la portada de “Basajaun en el Sendero de los Apalaches”, ambientado en Estados Unidos, y entonces ocurre algo inesperado: Sandra queda paralizada al caer en la cuenta de que se halla delante al autor. La emoción la desborda. Con lágrimas en los ojos, me dice que tanto ella como algunos de sus amigos han leído el libro, que le ha encantado y que lo guarda con un cariño especial. La reacción de Sandra ha sido tan genuina y bonita, que me deja sin palabras… e igualmente emocionado. Son encuentros así, tan fortuitos como inolvidables, los que dan sentido a muchas cosas, los que proporcionan combustible para caminar por la vida con ilusión.

Gracias, Sandra y Daniel, por esas cervezas compartidas, por ese rato tan entrañable, por vuestra cercanía y por recordarme que, a veces, las historias que uno escribe llegan mucho más lejos de lo que jamás podría imaginar. Sumo dos nuevos amigos en mi querida Extremadura.

Fuente de Cantos, es una localidad situada en la comarca de Tentudía y al borde de Sierra Morena, habitada desde la Prehistoria, con asentamientos neolíticos y romanos, como muestran los yacimientos de los “Castillejos”. Durante la Edad Media perteneció a la Orden de Santiago, creciendo notablemente entre los siglos XV y XVI hasta alcanzar más de mil vecinos, lo que la convirtió en uno de los núcleos poblacionales más importantes de la zona. Su proyección universal proviene de ser la cuna del pintor Francisco de Zurbarán. De entre su patrimonio destacan:
  • La Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Granada. Edificada en el siglo XV. En ella fue bautizado Zurbarán.
  • La Casa-Museode Francisco de Zurbarán. Situada en su presunta casa natal, restaurada recientemente como museo con recursos modernos para recrear la época del pintor.
  • Convento de las Carmelitas Descalzas, con origen en el siglo XVII.
  • Ermitas: Nuestra Señora de la Hermosa y San Juan de Letrán.
  • Antiguo convento de Nuestra Señora de la Concepción, del siglo XVI.
Añadir por su valor histórico, el Yacimiento de Los Castillejos, situado en dos colinas cercanas, con restos de cabañas prehistóricas y un poblado prerromano.

Después de reponer fuerzas en el restaurante recomendado por Sandra y Daniel queda lo más difícil del día: el trayecto hasta Calzadilla de los Barros. El sol castiga sin piedad. Hasta las moscas, echan la siesta…

Esta localidad de apenas 800 habitantes, se asienta sobre la antigua Vía de la Plata, la calzada romana que unía Itálica con Emérita Augusta, lo que sugiere orígenes romanos confirmados por hallazgos de cerámica y monedas. Durante la Reconquista, en 1242 Fernando III entregó estas tierras a la Orden de Santiago, quedando de este modo bajo su jurisdicción. señalar como su principal patrimonio:
  • Iglesia Parroquial del Divino SalvadorTemplo gótico que destaca por su aspecto fortificado, con su torre y espadaña.
  • Casa de la Encomienda(Antigua encomienda de la Orden de Santiago). Construida en el siglo XVI junto a la iglesia. Fue una casa-fuerte transformada más tarde en palacio.
  • Ermita de Nuestra Señora de la EncarnaciónBellísimo edificio construido en el siglo XVI, y situado apenas una decena de metros del lugar donde estoy alojado.
En la actualidad, parece que todo el mundo tiene derecho a percibirse del modo en el que lo desea. Dado el número de litros de agua que he ingerido a lo largo del día, tengo concedido por la gracia de Dios el derecho a percibirme como un aljibe. 

Buenas noches.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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jueves, 12 de junio de 2025

049 - El Real de la Jara / Monesterio



Queridos amigos,

Estamos prácticamente en verano y las elevadas temperaturas son una constante al alza en tierras de Andalucía y Extremadura. La jornada de hoy, dividida en dos partes, permite abordar con cierta garantía un trayecto de unos 38 km de longitud, sin más servicios que los que puede brindar El Real de la Jara, la única población en todo el recorrido.

El tramo entre Almadén de la Plata y El Real de la Jara discurre mayormente por pista de tierra y caminos de dehesa. A pesar de que no es una distancia larga, el calor y la falta de fuentes o lugares para refrescarse lo hacen más severo de lo que parece. La exigencia física queda compensada por la presencia de numerosos cortijos donde pastan animales en libertad, principalmente vacas, cabras, ovejas y caballos.

El Real de la Jara es un municipio situado en el extremo norte de Sevilla, rayando con la provincia de Badajoz. Este enclave, rodeado de dehesas y montes de encinas, forma parte del Parque Natural de la Sierra Norte. Aunque sus orígenes se remontan a la época romana, la consolidación como núcleo urbano tiene lugar durante la Edad Media, especialmente a partir de la Reconquista. Durante los siglos XIII y XIV, fue un punto estratégico por su cercanía a la frontera con los reinos musulmanes. Su castillo, considerado el principal patrimonio de la localidad, aún en pie, jugó un papel importante como fortaleza defensiva. Construido entre los siglos XIII y XIV, conserva buena parte de la estructura defensiva, incluyendo murallas, torres y restos de estancias interiores. Desde sus almenas se disfruta de unas vistas panorámicas excepcionales del entorno natural.

Antes de emprender el resto del camino hasta Monesterio, lo pienso varias veces. Mi tobillo se resiente por el esguince sufrido en Granada y el calor aprieta con fuerza. Variables éstas a tener muy en cuenta para abordar con garantía la veintena larga de kilómetros que tengo por delante, con el agravante del desnivel a salvar. Aún así y con todo ello, decido ponerme en pie y emprender el camino.

No ha sido una decisión acertada, y a las pruebas me remito. En el tramo final, reducido a la mínima expresión debido al calor, he tenido la fortuna de que me recogiera Antonio con su coche, acercándome al Restaurante Leo, donde he podido recuperarme. Antes de comer he compartido un tiempo y una cerveza con él, hablando de nuestras respectivas vidas y proyectos.
¡Gracias Antonio por tu ayuda y amabilidad!

De nuevo estoy en mi querida Extremadura, en la localidad de Monesterio. Situada al sur de Badajoz, forma parte de la comarca de Tentudía y se halla en un enclave estratégico entre la Sierra Morena y la Campiña Sur. Su historia está profundamente ligada a la Reconquista y a la Orden de Santiago. Aunque hay indicios de asentamientos anteriores, fue en el siglo XIII cuando la población comenzó a tomar forma tras la conquista cristiana de la zona, siendo repoblada y organizada bajo la jurisdicción del Monasterio de Tentudía, que daría nombre a la comarca.

Durante siglos, Monesterio fue un importante punto de paso entre Extremadura y Andalucía, situado en la antigua Vía de la Plata, lo que propició el comercio y el intercambio cultural. Esta vía también es actualmente parte del Camino de Santiago en su variante del sur, lo que ha revitalizado el interés turístico por la localidad.

Uno de sus principales símbolos es el Monasterio de Tentudía, situado a unos kilómetros del centro urbano, en lo alto de la sierra. Se trata de un monasterio del siglo XIII, construido por orden del Gran Maestre de la Orden de Santiago en conmemoración de una supuesta intervención milagrosa de la Virgen durante una batalla contra los musulmanes. En el núcleo urbano, también sobresale la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol. Añadir por su relevancia, el Museo del Jamón Ibérico, dedicado al producto estrella de la gastronomía local, el jamón ibérico de bellota, del que Monesterio es uno de los grandes referentes en España.

Hay que señalar también las minas de Aguablanca, yacimiento estrechamente ligado a las localidades de Monesterio (Badajoz), El Real de la Jara (Sevilla) y Santa Olalla del Cala (Huelva). Su emplazamiento geológico y los metales que acoge convierten a esta mina en un eslabón clave dentro de la Estrategia Europea para las Materias Primas Fundamentales, aprobada por el Parlamento Europeo para garantizar el suministro estratégico, al que se aportaría níquel y cobre.

La reapertura de la mina de Aguablanca supone una nueva oportunidad de desarrollo industrial para esta comarca, con la sostenibilidad como eje transversal del proyecto, centrado en esta ocasión en minería interior y con el aprovechamiento de todas las instalaciones anteriores existentes.

Asuntos particulares que no puedo obviar, hacen necesario suspender mi viaje por la regeneración política hasta el próximo lunes. Me vendrá bien este lapsus para recuperarme físicamente…

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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miércoles, 11 de junio de 2025

048 - Almadén de la Plata


Queridos amigos,

De nuevo, tengo ante mí una treintena de kilómetros, sin servicios de ningún tipo, en la más absoluta soledad, y animado en el caminar por un sol de justicia.

Hoy ha viajado conmigo la frase: “Hay gustos que merecen palos”. Supongo que el calor reblandece el cerebro, aún llevando sombrero y paraguas, y esto hace que fluyan de forma recurrente este tipo de pensamientos. Me pregunto qué fuerza empuja a una persona a afrontar situaciones difíciles, de esas que para el común de los mortales no tienen ningún sentido. ¿Para qué estos sufrimientos, pudiendo estar cómodamente en el sofá, en la playa, o en una terraza…?, podría preguntarse cualquier persona.

Sin ninguna duda, esto es así porque la elección difícil es la que conduce a la superación y crecimiento personal. Optar por la opción difícil no es un capricho, y tampoco vanidad. Es responsabilidad. Una responsabilidad que nace del compromiso con algo más grande que el propio bienestar inmediato: con la verdad, con la justicia, con los propios principios, con la coherencia de vivir de acuerdo a lo que uno cree, aunque duela, aunque se pague un precio muy alto.

Esos gustos que merecen palos, en realidad, son elecciones de quienes se niegan a vivir en la superficie. Personas que no se conforman con lo fácil, que no huyen de lo que incomoda, que no venden su paz a cambio de indiferencia. Porque saben que hay un tipo de paz que solo se alcanza tras el conflicto, tras la lucha, y una dignidad que solo se conquista cuando uno asume el coste de sus decisiones.

Con frecuencia llamamos locura a lo que no entendemos, y a veces despreciamos lo que en el fondo nos intimida. Pero hay quienes, con una calma feroz, deciden vivir con sentido, aunque eso signifique nadar contracorriente. Y entonces, quizás, esa frase que me ha acompañado hoy —“hay gustos que merecen palos”— no sea un sinsentido, sino un reconocimiento velado: el precio que paga quien se atreve a vivir con profundidad y con coraje.

Hago noche en Almadén de la Plata, una localidad que conozco de haber realizado, tiempo atrás, marchas de ultrafondo en esta zona; y también, por haber hecho la Vía de la Plata en dos ocasiones. Me encuentro en una localidad de alrededor de 1.000 habitantes, enclavada en el Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla. Sus orígenes se remontan a la época romana, aunque ya en tiempos prerromanos existían asentamientos en la zona, principalmente por la riqueza mineral de su entorno. El topónimo “Almadén” proviene del árabe al-ma’din, que significa “la mina”, haciendo referencia a la intensa actividad minera que caracterizó a esta región durante siglos. El añadido “de la Plata” podría estar relacionado con una antigua ruta de intercambio, aunque también hay teorías que lo vinculan a la minería de metales preciosos.

Durante la dominación romana, el lugar formaba parte del itinerario de la Vía de la Plata, una calzada que unía Mérida con Astorga. En la Edad Media, tras la Reconquista, la zona fue repoblada por cristianos y pasó a formar parte del Reino de Sevilla. Señalar como su principal activo patrimonial:
  • La Iglesia de Santa María de Gracia
Considerado el edificio religioso más importante del municipio. De estilo mudéjar y con origen en el siglo XV, destaca por su afilada torre campanario.
  • Ermita de San Sebastián
Situada a las afueras del pueblo, alberga al patrón del municipio. Es un lugar muy visitado durante las festividades locales.
  • Restos de antiguas minas
Considerados testimonios de la intensa actividad minera que tuvo lugar en la zona desde tiempos antiguos hasta el siglo XX. Aunque muchas minas ya no están activas, aún se conservan estructuras y galerías que hablan de ese pasado industrial.
  • Parque Natural de la Sierra Norte
Aunque no es un monumento como tal, su valor natural es incuestionable. Rodeado de dehesas, encinas y alcornoques, este entorno permite disfrutar de rutas de senderismo, fauna salvaje (como el ciervo ibérico y el jabalí) y espectaculares paisajes.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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martes, 10 de junio de 2025

047 - Castilblanco de los Arroyos


Queridos amigos,

Después de pasar la noche acostado en el suelo, directamente sobre las baldosas, sin poder dormir por el calor, emprendo viaje hacia Castilblanco de los Arroyos, un trayecto sin servicios de ningún tipo.

Guillena, la localidad que hoy dejo atrás, tiene un problema enorme con el ruido de los vehículos de todo tipo que transitan continuamente por la mitad del municipio. Además de padecerlo en primera persona, he podido observar en diferentes puntos pancartas solicitando la urgente circunvalación de la carretera A-460.

Apenas avanzo unos kilómetros hacia en norte presencio con disgusto, maquinaria de gran tamaño y multitud de obreros trabajando en la instalación de nuevas plantas solares. Dentro de mi aflora un sentimiento de rabia por esta invasión brutal del espacio rural. No es de recibo, en aras de la avaricia, la tala de olivos centenarios para la instalación de placas. Éstas deben de estar en zonas desérticas o sobre las cubiertas de los tejados industriales. Me pregunto: ¿por qué nuestros políticos permiten esto? Transición ecológica, nos dicen. Protección del medio ambiente, argumentan. Energías limpias, afirman. Energías renovables, sostienen. En realidad, todo esto es un gran negocio donde la naturaleza queda relegada sin piedad. Pura hipocresía.

Debemos ser conscientes de que el olivar tradicional forma parte del patrimonio natural y cultural, andaluz en este caso. Su eliminación masiva altera ecosistemas, empobrece el suelo y destruye hábitats, con una evidente pérdida de paisaje y biodiversidad. Por otra parte, se produce una concentración de beneficios en grandes fondos. Muchas de estas instalaciones están en manos de multinacionales o fondos de inversión extranjeros, por lo que el beneficio económico local es limitado (a excepción del arrendamiento del suelo).

Resaltar también, la desertificación y pérdida de uso agrícola. Al cubrir grandes extensiones con paneles, se pierde la función agrícola del terreno y, en muchos casos, se compacta el suelo o se aplica grava/plásticos, dificultando su futura recuperación.

Tampoco existe una planificación territorial al efecto, lo que permite instalaciones dispersas y mal integradas en zonas de alto valor agrícola.

Seamos conscientes. Estamos obligados a proteger el olivar tradicional mediante leyes específicas o incentivos económicos. En algunas localidades de Andalucía han tomado conciencia del problema y han emprendido acciones para frenar la tala de olivos e instalación de placas solares. Tal es el caso de Lopera, Arjona y Marmolejo, ubicados en la Campiña Norte de Jaén. Municipios que han presentado escritos ante la Comisión Europea denunciando los macroproyectos solares en tierras de alta productividad olivarera, advirtiendo de su efecto sobre la biodiversidad, paisajes y economía local. El hecho de que la Comisión Europea admitiera las peticiones marca un hito, obligando a las autoridades españolas a responder y generando una moratoria oficiosa en algunos procesos.

También se han dado movilizaciones y recogida masiva de firmas. Por ejemplo, la plataforma SOS Rural, ha reunido más de 100.000 firmas en apenas semanas (entre finales de mayo y principios de junio de 2025) para exigir al Parlamento y la Junta de Andalucía que suspendan nuevos proyectos que supongan tala de olivos.

Gradualmente, nuestros políticos, nacionales y europeos están acabando con el medio rural, con una economía sostenible, milenaria y de calidad. Todo ello, respondiendo a oscuros intereses económicos y potenciando las producciones agrícolas y ganaderas en terceros países. Esta situación -además- tiene una sombra inquietante: la pérdida de oficio en el sector primario. Un sector que debería de estar protegido por leyes fundamentales del Estado, evitando de este modo la especulación de todo tipo.

En fin, cosas mías…

Castilblanco de los Arroyos es un municipio de unos 5.000 habitantes ubicado en la histórica Vía de la Plata. El enclave adquirió importancia en la Edad Media tras la conquista cristiana, entonces conocido como “Castriello Blanco”. Como dato curioso, señalar que en 1729, Felipe V visitó la villa atraído por su abundante caza, situación que consolidó el arraigo de la localidad en la alta sociedad .

Entre su patrimonio, señalar la Iglesia Parroquial del Divino Salvador, templo de estilo mudéjar; y la Casa-Museo “Casa de la Sierra”, antigua casa monumental reconvertida en museo etnológico y oficina de turismo.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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lunes, 9 de junio de 2025

046 - Guillena


Queridos amigos,

Una vez más recorro llanuras infinitas, donde la soledad se hace tangible y la única compañía son tus sentimientos y pensamientos. En estos parajes, si no estás en paz contigo mismo, más vale optar por el transporte público.

Mis pasos resuenan con fuerza en el silencio, pero dentro de mí sé que no camino solo. Me acompañan las personas que quiero, por las que sería capaz de todo, por difícil que fuera. Vienen conmigo quienes me apoyan, quienes me envían fuerza y ánimo. También viajan mis ilusiones, y esa fe inquebrantable por hacerlas realidad. Y, cómo no, viaja también mi locura, esa que no conoce límites. En fin… que esto ya parece una romería.

Por otra parte, soy muy consciente de que en mi interior coexisten dos almas en perfecta simbiosis: una espiritual, que busca la luz; y otra guerrera, que no teme la oscuridad. Unidas como un matrimonio bien avenido, guían mis pasos hacia retos complejos, envueltas en la férrea calma y disciplina de pudiera tener un templario.

Hoy contaré otra anécdota, esta vez vinculada a la educación: Caminando a pleno sol hacia Guillena por una pista de tierra, he tenido la fortuna de que me sobrepasara a toda velocidad un coche Mercedes de alta gama, depositando en mi persona una nube de polvo. “Con dó cojóne..”, que diría un malagueño. Se ve que no ha quedado satisfecho el conductor, un hombre con unas seis décadas de antigüedad a sus espaldas. Así que, pasados unos minutos, de regreso, repite la misma acción, dejándome en esta ocasión bien rebozado de polvo, como una croqueta lista para echar a la sartén. ¡Nivel Dios el de este “señor”!

Más tarde y por la misma pista, se acerca un tractor portando mangueras para canalizar el agua. Antes de llegar a mi altura, toca el claxon y se detiene para que pase. Nos saludamos, y hablamos unos minutos antes de despedirnos. Ahora no hay polvo, hay educación; y además, emanando de una persona de campo, tantas veces menospreciadas.

En mi avance, observo grandes fincas con plantaciones que no soy capaz de identificar. A lo lejos veo dos personas trabajando sobre líneas de cultivo trazadas con precisión quirúrgica. Empujado por la curiosidad, me dirijo hacia ellos. Al llegar me encuentro con dos hombres de Senegal: Amadou y Bagnomo. Tras indicar que trabajan en el cultivo de sandías, me intereso por sus vidas. En sus rostros se puede leer el sufrimiento y la nostalgia, muy probablemente por sus respectivas familias. Antes de despedirnos, les dedico unas palabras de ánimo y de bienvenida a España.

Acompañado de un calor insoportable, alcanzo Guillena, mi destino en el día de hoy. Esta ciudad, situada en la comarca de la Vega del Guadalquivir, es una zona de transición entre la campiña sevillana y las estribaciones de Sierra Morena. Sus orígenes se remontan a tiempos prehistóricos, como lo demuestran diversos hallazgos arqueológicos en la zona. Sin embargo, el primer asentamiento documentado se sitúa en época romana, cuando la villa formaba parte de la red agrícola que abastecía a Hispalis (la actual Sevilla). Posteriormente, durante la dominación islámica, Guillena adquirió importancia como punto defensivo y agrícola, siendo conocida como Walyana. Posteriormente, en el siglo XIII, pasó a formar parte del reino de Castilla, integrándose en la estructura feudal de la época.

Entre sus monumentos más destacados se encuentran: la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Granada; la Torre del Agua, una antigua estructura hidráulica que forma parte del sistema de riego tradicional; la Fuente de las Pilas, situada en el casco histórico, es uno de los lugares más emblemáticos y representa la importancia del agua en la vida cotidiana del pueblo; y finalmente, el Castillo de las Guardas.

Guillena también cuenta con otro tipo de patrimonio, cómo puede ser el Camino de Santiago de la Plata, que atraviesa la localidad y ha favorecido la llegada de peregrinos y visitantes; y también, el Parque Natural de Sierra Norte, muy próximo, lo que convierte a esta población en un punto de partida ideal para excursiones y actividades al aire libre.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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domingo, 8 de junio de 2025

045 - Sevilla / Santiponce


Queridos amigos,

A primera hora de la mañana tomo un transporte para ir a Sevilla capital; y desde esta ciudad, proseguir mi viaje por la ancestral Vía de la Plata, rumbo a Mérida.

Deseo dejar constancia aquí de mi más sincero agradecimiento a Sandra Bermejo, por su dedicación y amabilidad durante mi estancia en el antiguo Convento de San Francisco, del cual es responsable. Ha sido un privilegio alojarme en este lugar, un lujo que espero volver a disfrutar dentro de seis días, cuando regrese de nuevo a este lugar tan especial.

Si algo ha resultado impactante en el corto espacio de tiempo que he permanecido en la capital de la Comunidad de Andalucía, esto ha sido: de una parte, el gran número de turistas nacionales y foráneos que abarrotan las calles; y de otra, el calor asfixiante que no ha dado tregua en ningún momento. En varios puntos he podido presenciar termómetros marcando sin piedad los 45°C

Pero Sevilla es algo más que la suma de calor y gentío. Es historia y patrimonio, y eso la convierte en una de las ciudades más emblemáticas y monumentales de España. Situada a orillas del río Guadalquivir, ha sido a lo largo de los siglos un cruce de civilizaciones, un centro de comercio internacional y un foco de arte, cultura y tradición. Su casco histórico, uno de los más extensos de Europa, alberga un patrimonio arquitectónico de enorme valor que la convierte en un destino de referencia mundial.

Los orígenes de la ciudad se remontan a tiempos prerromanos, aunque fue bajo dominio romano cuando adquirió gran relevancia con el nombre de Hispalis. La vecina Itálica, cuna de emperadores como Trajano y Adriano, también contribuyó a la importancia de la región en época imperial.

Tras la caída del Imperio romano, la ciudad pasó por manos visigodas y posteriormente musulmanas. Durante el periodo andalusí (siglos VIII al XIII), Sevilla, conocida como Isbiliya, se convirtió en una de las ciudades más importantes de Al-Ándalus. Fue capital del reino taifa homónimo y, más tarde, centro político de los almohades, que dejaron un legado arquitectónico impresionante.

En 1248, Sevilla fue conquistada por Fernando III de Castilla, pasando a formar parte del reino cristiano. En los siglos siguientes, especialmente tras el descubrimiento de América, Sevilla vivió su época dorada. La ciudad se convirtió en el principal puerto de enlace entre Europa y el Nuevo Mundo, sede de la Casa de la Contratación, y un importante centro económico, artístico y cultural durante los siglos XVI y XVII.

El patrimonio histórico y monumental de Sevilla es uno de los más importantes y conocidos de España. Aunque pienso es de todos conocido, mencionaré los más representativos:
  • La Catedral
La más grande de estilo gótico del mundo y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En su interior se encuentra la tumba de Cristóbal Colón y destaca su imponente retablo mayor, uno de los más grandes de la cristiandad.
  • La Giralda
Antiguo alminar de la mezquita almohade y hoy campanario de la catedral, es uno de los símbolos más universales de Sevilla.
  • El Real Alcázar
Palacio fortificado de origen islámico, transformado y ampliado por los reyes cristianos. Su arquitectura mudéjar, junto con los jardines lo convierten en un lugar de extraordinaria belleza.
  • El Archivo de Indias
También catalogado Patrimonio de la Humanidad, guarda millones de documentos relacionados con la colonización de América, constituyendo una fuente única para la historia de la humanidad.
  • La Plaza de España
Construida para la Exposición Iberoamericana de 1929, es uno de los lugares más visitados de la ciudad, con su estilo andaluz y sus coloridos azulejos representando a todas las provincias españolas.
  • El barrio de Santa Cruz
Antiguo barrio judío, es un laberinto de calles estrechas, plazas con encanto y casas señoriales. Muy bien podría representar el alma histórica y romántica de Sevilla.

Pero Sevilla es también sinónimo de alegría y cultura. El flamenco sigue vivo en peñas, tablaos y celebraciones populares, especialmente en el Barrio de Triana, donde han surgido grandes artistas. Añadir cómo bienes de interés cultural y gran proyección, la festividad de Semana Santa, y la Feria de Abril, todo un estallido de color, música, baile y gastronomía que representa la alegría y hospitalidad sevillanas.

Hoy ha sido breve el avance en mi camino por la regeneración política. Apenas una decena de kilómetros hasta Santiponce, localidad situada en el área metropolitana de Sevilla. A pesar de su pequeño tamaño, este municipio andaluz guarda uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de España: Itálica, la primera ciudad romana fundada fuera del territorio de la actual Italia, lo que convierte a Santiponce en un lugar de especial relevancia histórica y cultural. Los orígenes están estrechamente ligados a la antigua ciudad romana de Itálica, fundada en el año 206 a.C. por el general Publio Cornelio Escipión el Africano tras la batalla de Ilipa (cerca de la actual Alcalá del Río). Fue establecida como asentamiento para los soldados veteranos romanos y rápidamente adquirió importancia estratégica y política.

Durante los siglos I y II d.C., Itálica vivió su época de mayor esplendor. De ella fueron originarios emperadores como Trajano y posiblemente Adriano, quienes favorecieron el crecimiento y embellecimiento de la ciudad con grandes obras públicas, templos y un espectacular anfiteatro.

Sin duda alguna, el principal activo patrimonial de Santiponce es el Conjunto Arqueológico de Itálica, uno de los más destacados del mundo romano en la Península Ibérica. Cabe señalar por su importancia:
  • El Anfiteatro romano
Uno de los mayores del Imperio, con capacidad para unos 25.000 espectadores. Sorprende por su estado de conservación y por la monumentalidad de su estructura, con galerías, pasadizos y la arena central aún visibles.
  • Las casas señoriales
Como la Casa del Planetario o la Casa de los Pájaros, donde se conservan bellísimos pavimentos de mosaico y restos de lo que fueron lujosas viviendas romanas.
  • El Traianeum
Templo dedicado al emperador Trajano, construido por su sucesor Adriano, de gran valor simbólico y arquitectónico.

Añadir por su belleza e importancia, las termas, calles empedradas, templos y el trazado urbano, que permiten imaginar la vida cotidiana en una ciudad romana de gran riqueza.

En el casco urbano de Santiponce también destacan otros elementos patrimoniales importantes, como puede ser: El Monasterio de San Isidoro del Campo, fundado en el siglo XIV por Guzmán el Bueno.

Termino el día literalmente “fundido”, y es decir poco…

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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sábado, 7 de junio de 2025

044 - Zafra


Queridos amigos,

Hoy he permanecido en Zafra, descansando y preparando el trayecto para las próximas jornadas. A lo largo del día he pensado repetidamente en la importancia de decir “NO”, posiblemente el elemento principal de este viaje por la regeneración política. Tener tiempo libre te lleva a este tipo de pensamientos…

Es por ello que deseo escribir sobre el poder del “NO”, como fundamento ético para la regeneración política. Una palabra muy corta, pero que conlleva una lección en toda regla de ética y valentía. En el ámbito político, decir “SI” ha sido, durante demasiado tiempo, la salida fácil. El “SI” evita conflictos, garantiza favores, protege intereses. Pero si aspiramos a una verdadera regeneración política, debemos recuperar el valor del “NO”. No como negación vacía, sino como afirmación ética y compromiso con el bien común.

El “SI” complaciente ha sostenido redes clientelares, ha permitido el silencio frente a la corrupción y ha perpetuado injusticias estructurales. Frente a eso, el “NO” se alza como un acto de valentía y de responsabilidad. Porque decir “NO” a lo injusto, a lo inmoral o a lo inútil es el primer paso hacia una política decente, transparente y centrada en la ciudadanía.

El “NO” político no se pronuncia desde el capricho, sino desde la reflexión y la integridad. A menudo supone riesgos personales: quedarse sin apoyo, perder aliados, ser marginado por el sistema. Pero quien se atreve a decir “NO” desde la ética, nunca pierde su dignidad. Y esa dignidad es el mayor capital político que una persona puede tener.

Regenerar la política exige líderes y ciudadanos con el coraje de decir “NO” a las prácticas que traicionan el interés público. Significa rechazar el cortoplacismo, el populismo fácil, el pacto cómodo. Implica hacer lo correcto, aunque suponga quedarse solo. Porque la justicia y el sentido común deben prevalecer incluso en la más dura de las soledades.

La historia nos muestra que muchos de los grandes avances democráticos empezaron con una negativa: un “NO” a la obediencia ciega, un “NO” a los abusos de poder. Ese “NO” construye; no destruye. Ese “NO” abre camino a la política del servicio, no del privilegio.

Por tanto, en este proyecto de regeneración política, el “NO” no es una barrera, sino una brújula, una raya en el agua, como me gusta decir. Una guía para actuar con honestidad, para resistir la presión y para defender lo que de verdad importa. Solo así podremos construir una política que esté al servicio de las personas y no al revés.

Todo lo dicho, aplicado al ámbito político, es también válido para cualesquiera otras facetas de la vida.

Decir “SI” es fácil. El “SI” no necesita explicaciones, no incomoda a nadie, y a menudo es recibido con aprobación. Pero el verdadero reto está en saber decir “NO”. Porque el “NO” exige razones, pide coraje y, con frecuencia, implica consecuencias difíciles.

Decir “NO” no es simplemente negarse a algo. Es una afirmación de nuestra conciencia, de nuestros valores y de nuestra dignidad personal. Requiere valentía como he dicho anteriormente, especialmente cuando ese “NO” puede suponer la pérdida de amistades, de oportunidades laborales o del reconocimiento social. Sin embargo, quien dice “NO” con fundamento y convicción, jamás pierde lo más valioso: su dignidad.

El “NO” ético nace del compromiso con uno mismo y con los demás. No se trata de ser obstinados o negativos, sino de actuar según el sentido común y la justicia, incluso cuando eso implique quedarse solo. Porque en la vida se debe actuar conforme a lo que es correcto, no conforme a lo que es fácil o popular.

Por eso, no hay que temer usarlo cuando sea necesario, acompañado de respeto, de argumentos y de honestidad. No todo el mundo lo entenderá, y puede que incluso te juzguen o se aparten. Pero la tranquilidad de saber que actuaste con integridad será tu mayor recompensa. Hacer lo correcto, aunque sea en soledad, es una forma poderosa de cambiar el mundo… y de no perderte a ti mismo.

Mañana visitaré la ciudad de Sevilla, desde donde iniciaré una ruta hacia el norte…

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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