viernes, 19 de septiembre de 2025

117 - Castromonte / Valverde de Campos / Medina de Rioseco


Q
ueridos amigos,

Hoy reemplazo los caminos de arenas finas y grises por tierras rojas; y los pinares, por centenares de aerogeneradores eólicos, repartidos a lo largo de todo el recorrido en una zona que estimo por encima del centenar de kilómetros cuadrados. Con tanto molino, no quiero ni pensar el trabajo que hubiera tenido Don Quijote. Hasta el buen Sancho, de tanto correr tras su señor, habría acabado por perder sus redondeces.

En este entorno y con estos pensamientos accedo a Castromonte, pequeña localidad con unos trescientos habitantes situada en la comarca de los Montes Torozos (Valladolid), en un entorno de suaves páramos y tierras de cultivo. El municipio tiene raíces medievales, ligadas al proceso de repoblación llevado a cabo tras la Reconquista. El topónimo “Castromonte” hace referencia a un “castro en el monte”, lo que apunta a la existencia de asentamientos anteriores en la zona, probablemente de origen prerromano. Durante la Edad Media, la villa estuvo vinculada a órdenes religiosas y señoríos locales, siendo un enclave estratégico dentro de los Montes Torozos.

Su patrimonio más destacado es el Monasterio de Santa María de la Santa Espina, fundado en el siglo XII por monjes cistercienses y bajo la protección de Sancho III de Castilla. Este monasterio, de gran relevancia histórica y artística, fue uno de los más influyentes de Castilla, tanto en el ámbito espiritual como en el económico, gracias a las extensas propiedades y tierras que administraba. Añadir al patrimonio más significativo la iglesia parroquial de San Andrés.

Como es habitual en los pueblos de este tamaño que encuentro a mi paso, todo está cerrado a mi llegada, incluido el ayuntamiento. Sin posibilidad de comprar alimentos prosigo viaje hacia Valverde de Campos, otro pequeño municipio situado en la comarca de Tierra de Campos (Valladolid). Esta población se consolidó en la época medieval, dentro del proceso de repoblación castellana de los siglos XI y XII. Como muchas localidades de Tierra de Campos, estuvo vinculado a señoríos e instituciones eclesiásticas, que organizaron la vida agrícola y social de la villa. El propio topónimo “Valverde” hace referencia a un “valle fértil y verde”, lo que pone de relieve la importancia de la tierra en la configuración de la localidad.

De su patrimonio destacar la iglesia parroquial de Santa Maria, con origen en el siglo XVI. Añadir la Casa-Palacio del Marqués de Monreal y diversas casa tradicionales de adobe. La agricultura se mantiene como la base económica principal, predominando los cultivos de secano, especialmente cereales (trigo, cebada).

Aquí, en el Centro Social, coincido con José Manuel. Con él comparto el resto del camino hasta Medina de Rioseco. Conocida como la “Ciudad de los Almirantes”, es una de las localidades más relevantes de la provincia de Valladolid y de la comarca de Tierra de Campos. Su emplazamiento, junto al río Sequillo y en un cruce de caminos, la convirtió desde la Edad Media en un centro comercial y estratégico de primer orden.

Esta villa alcanzó gran importancia en los siglos XV y XVI, cuando se convirtió en sede de los Almirantes de Castilla, de quienes toma su sobrenombre. Durante esta etapa vivió su mayor esplendor económico y artístico, siendo un núcleo de comercio, artesanía y vida religiosa. Además, Medina de Rioseco fue un lugar destacado en el desarrollo del Canal de Castilla, infraestructura clave del siglo XVIII que transformó el transporte y la economía de la zona.

Su patrimonio es muy rico y variado. Destacan las iglesias monumentales de Santa María de Mediavilla, con su espléndido retablo mayor, y Santiago, considerada una de las mejores muestras del gótico en Castilla. El convento de San Francisco, la iglesia de Santa Cruz (hoy Museo de San Francisco) y la densa trama urbana con soportales y casas históricas reflejan su pasado esplendoroso. El puerto fluvial del Canal de Castilla, rehabilitado y convertido en atractivo turístico, es otro elemento esencial de su herencia.

El comercio, que tuvo gran auge en la Edad Moderna, sigue teniendo importancia gracias a su función como cabecera comarcal. En la actualidad, junto al sector agrario, destacan también los servicios, el pequeño comercio, el turismo cultural y el turismo fluvial asociado al Canal de Castilla, que ha revitalizado parte de la economía local.

Esta noche tengo el privilegio de hospedarme en las dependencias del antiguo Monasterio de Santa Clara. La cena, en un ambiente de alegría, la comparto con los hospitaleros Jordi y Ana, llegados desde Barcelona, y con mis compañeros peregrinos: José Manuel, de Madrid; Juan, de Ondarroa; Carlos, de Chile; y Adriana, de Brasil.
Un verdadero lujo. ¡Gracias de corazón!

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon


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