Queridos amigos,
Hoy visitaré un hilo de pueblos en una jornada más breve y agradable que las precedentes, gracias a las temperaturas más suaves que aporta la cercanía con Galicia.
Aún en plena noche cerrada, accedo al primero de los pueblos: Palacios de Sanabria. Se trata de una pequeña localidad enclavada en la comarca de Sanabria, a las puertas del Parque Natural del Lago de Sanabria. El pueblo conserva la arquitectura tradicional sanabresa, con casas de piedra, tejados de pizarra y corredores de madera, perfectamente adaptados al clima de montaña.
De origen medieval, su principal patrimonio es la iglesia parroquial, dedicada a San Vicente Mártir. Como ocurre en muchas zonas rurales, el despoblamiento y el envejecimiento de la población siguen siendo una constante. No obstante, su cercanía al lago está impulsando el turismo rural como una creciente fuente de ingresos.
A partir de este punto, recorro las pequeñas aldeas de Remesal, Otero de Sanabria y Triufé, antes de llegar a Puebla de Sanabria. A medida que avanzo, se hace evidente un cambio notable en el paisaje y en la arquitectura: muchos edificios están revestidos con lajas de pizarra negra.
Puebla de Sanabria es una bellísima villa medieval, estratégicamente ubicada en el noroeste zamorano, cerca de la confluencia de los ríos Tera y Castro. Su historia se remonta al menos al siglo X, aunque su consolidación como núcleo urbano importante ocurrió en la Edad Media. Fue un enclave defensivo crucial debido a su proximidad con Galicia y Portugal, lo que la convirtió en una plaza fuerte en la defensa del Reino de León. Recibió fuero en el año 1220, otorgado por el rey Alfonso IX, lo que impulsó su desarrollo económico y urbano. Durante los siglos posteriores, se vivieron episodios relevantes como las guerras con Portugal o la Guerra de la Independencia, resistiendo varios asedios.
El patrimonio de Puebla de Sanabria constituye uno de sus mayores activos, destacando especialmente su casco histórico, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1994 por su excelente estado de conservación. Entre los elementos patrimoniales más relevantes se encuentran:
- El Castillo de los Condes de Benavente (siglo XV): Fortaleza defensiva que domina el perfil de la villa, hoy restaurado y convertido en centro cultural y mirador.
- La Iglesia de Santa María del Azogue (siglo XII): De estilo románico con elementos góticos, es uno de los templos más emblemáticos de la zona.
- El Ayuntamiento (siglo XVII): Edificio de estilo barroco con soportales, situado en la Plaza Mayor.
- La muralla medieval: Aún se conservan restos de la antigua muralla que protegía la ciudad.
- Calles empedradas y casas blasonadas: Su arquitectura tradicional con balcones de madera, piedra oscura y tejados a dos aguas refuerza el carácter histórico del conjunto.
La agricultura y la ganadería complementan esta actividad, aportando sustento a la población local. Como cabecera comarcal, la localidad concentra también una oferta significativa de servicios: comercios, centros sanitarios, educativos y administrativos que dan cobertura a numerosos pueblos de la comarca sanabresa.
El gran esfuerzo realizado ayer se ha visto hoy recompensado con tiempo libre para recorrer con calma esta espléndida localidad, antes de emprender el último tramo de la jornada hacia Requejo.
Esta es una pequeña localidad situada también en la comarca de Sanabria, en una zona de transición entre el valle y la montaña, al pie de la Sierra de la Culebra. Su ubicación privilegiada, muy próxima a Puebla de Sanabria y al acceso a Galicia por la antigua N-525 (actual A-52), le ha conferido históricamente un marcado carácter estratégico.
Aunque sus orígenes no están documentados con precisión, se remontan a la Edad Media. Su desarrollo ha estado ligado al tránsito de viajeros y comerciantes entre Castilla y Galicia, siendo durante siglos un paso obligado en las rutas comerciales y ganaderas, especialmente por su cercanía al Puerto de Padornelo, uno de los pasos naturales más relevantes del noroeste peninsular.
En los siglos XIX y XX, la construcción de infraestructuras como la carretera nacional primero, y más tarde la autovía, reforzó su papel como nodo de comunicación entre regiones. También tuvo un papel destacado en la historia ferroviaria, al encontrarse cerca del trazado del histórico tren Madrid-Galicia.
Requejo conserva el encanto de los pueblos de montaña, con una arquitectura tradicional sanabresa marcada por el uso de piedra, pizarra y madera. Aunque su patrimonio monumental no es extenso, destacan varios elementos de interés: la iglesia parroquial de San Lorenzo, varios hórreos, fuentes, lavaderos y las típicas casas de dos plantas con balconadas de madera, corredores, muros de piedra y tejados de pizarra.
La economía local se basa en la ganadería extensiva y, de manera creciente, en el turismo rural. Su cercanía a la Sierra de la Culebra y al Lago de Sanabria lo convierte en un destino atractivo para senderistas y viajeros interesados en el turismo de interior.
Al final del día he tenido la fortuna de compartir conversación y una cerveza con Ueno Hikaru, un peregrino japonés con quien coincidí hace unos días. Entre otras cosas, me habla de “Los 88 templos y la ruta de peregrinación de Shikoku”, una ruta fascinante para realizar en Japón. Estoy ante una persona sumamente educada y amable, y desde aquí le deseo una feliz estancia en España y un Buen Camino hacia Santiago de Compostela.
“Uno es más que cero”
Un abrazo,
Jon
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Buenos días Jon, qué tal?
ResponderEliminarComo envidio este recorrido tuyo de Sanabria 😛 ¡que maravilla!… haber podido disfrutar de su gran lago con sus lagunas de origen glaciar, ¡¡¡
admiración de naturaleza!!!, ver conjuntos naturales, sus cabañas Maleixas, el puente viejo del siglo XVIII que cruza el río Tera donde se celebra un importante mercado semanal ( me encantan los mercados).
Esa cercanía a la tierra que me vio nacer, con casas de piedra, tejados de pizarra y corredores de madera, perfectamente adaptados al clima de montaña.
Como me hubiera gustado acompañarte en ese lindo recorrido, que sólo distingo desde el coche por la carretera, algo que tengo realizar en algún momento de mi vida.
Hola Rocío querida amiga !!
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario.
Es muy cierto lo que dices. Esta comarca de Sanabria es muy bonita. El casco antiguo está muy bien conservado y el río Tera que envuelve la ciudad le da también mucho empaque. Es un lujo, comer o desayunar en alguno de los restaurantes de la muralla. Esta es la parte buena; la otra, es que hay que cargar con una mochila…jjjj
Te mando un abrazo muy grande😘😘