Queridos amigos,
En estas primeras horas de la mañana me acompaña un matrimonio bien avenido: el frío y la niebla. La lluvia también parece querer acompañar a la pareja.
Dos horas de viaje me sitúan en la primera localidad de cierta importancia, Vilar de Barrio, una población con centenar y medio de habitantes. Los orígenes se remontan a tiempos antiguos, con evidencias de ocupación desde la época prerromana y romana. Sin embargo, el verdadero impulso poblacional y cultural llegó en la Edad Media, gracias a su localización en la ruta de la Vía de la Plata. Durante siglos, el municipio estuvo vinculado al poder eclesiástico y a los señoríos locales, que organizaron la vida rural en torno a las parroquias. El paso de peregrinos favoreció el desarrollo de hospitales, pequeñas capillas y zonas de descanso que marcaron el carácter acogedor de la zona.
El patrimonio de Vilar de Barrio es, en gran parte, religioso y etnográfico, con numerosas iglesias parroquiales que datan de los siglos XVII y XVIII, algunas con elementos de estilo barroco rural. Destacan:
- La Iglesia de Santa María de Vilar de Barrio, de origen románico.
- Capillas e iglesias de aldeas cercanas como Bóveda, Padreda o Arnuide, muchas de ellas antiguos cruceiros en sus atrios.
En el trayecto hacia Xunqueira de Ambía, atravieso las pequeñas aldeas de Vilar de Gomareite, Bobadela y Cima de Vila, núcleos rurales que, pese a su encanto, muestran los signos evidentes del paso del tiempo y del abandono. En ellas apenas se encuentran servicios, y el silencio domina el entorno.
A medida que avanzo, contemplo con tristeza numerosas casas necesitadas de importantes reformas: fachadas agrietadas, tejados vencidos, ventanas vacías que parecen mirar al vacío. Muchas parecen deshabitadas, como si sus moradores hubiesen partido hace años, dejando atrás solo la memoria de otros tiempos.
En este escenario, la presencia humana es muy escasa. Solo me cruzo con algunas personas mayores, sentadas al sol o paseando con calma, con quienes me detengo a conversar unos minutos. Sus palabras son testimonio vivo de una vida rural que resiste, aunque lentamente se apaga.
Xunqueira de Ambía es una localidad de unos 1800 habitantes enclavada en la comarca de Allariz-Maceda. Los orígenes se remontan a la Edad Media, cuando surgió en torno a un asentamiento monástico que marcaría el devenir del lugar: el Monasterio de Santa María, fundado en el siglo XII. En sus inicios bajo la regla benedictina, pronto se transformó en una influyente colegiata, convirtiéndose en uno de los focos religiosos más destacados de Galicia. El topónimo “Xunqueira” hace alusión a las zonas de juncos que antaño ocupaban sus fértiles tierras, reflejo de un entorno húmedo y agrícola.
Durante la Edad Media y Moderna, el monasterio tuvo un papel destacado en la vida política, económica y cultural de la zona, acumulando tierras, poder y riqueza. La desamortización del siglo XIX marcó el inicio de su declive como centro religioso, aunque su legado aún es evidente en el rico patrimonio arquitectónico.
El principal símbolo monumental de Xunqueira de Ambía es la imponente Colegiata de Santa María la Real, uno de los mejores ejemplos del románico gallego. Construida en el siglo XII y declarada Monumento Histórico-Artístico en 1931, combina con maestría elementos románicos y góticos. Sobresalen su majestuosa portada, el elegante rosetón y un órgano barroco del siglo XVIII, considerado uno de los más notables de Galicia y considerado uno de los más valiosos de España.
A su alrededor se halla un valioso conjunto patrimonial formado por cruceiros, iglesias rurales, pazos, fuentes antiguas y hórreos tradicionales, que dan testimonio del pasado señorial y religioso de la comarca. Todo ello conforma un entorno de gran interés histórico.
Esta noche me acuesto con un sentimiento de felicidad. Mañana, al final de la jornada, me espera una recompensa: las termas de Ourense, un auténtico paraíso al aire libre.
“Uno es más que cero”
Un abrazo,
Jon
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Querido Jon,
ResponderEliminarTus descripciones desde el "Camino" son un espejo claro y, en muchos sentidos, doloroso de nuestras tierras en el sur de Europa ("...En el trayecto hacia Xunqueira..."). Las imágenes de casas rotas y pueblos en silencio no hablan solo de edificios, sino de un vaciamiento humano y cultural que avanza poco a poco.
Tu tristeza/melancolía es muy fácil de entender, porque lo que ves es la prueba de un proceso de despoblación rural que parece no tener fin. Aunque algunas iniciativas buenas, como las "casas a 1 euro", pueden dar una pequeña esperanza a algunos pueblos, la verdad es que no son suficientes para parar la salida de jóvenes que buscan oportunidades y servicios en otros lugares. Hay mucha idealización sobre estas soluciones, que a menudo no tocan las causas reales del problema.
Tu "Camino de la Regeneración Política" se convierte así en un acto de gran sensibilización. No busca dar soluciones rápidas, sino mostrar, paso a paso, una herida abierta en el corazón de nuestras tierras. Tu forma de observar y contar hace que esta pérdida sea algo real y nos invita a todos a pensar en lo complicado que es este problema y en la urgencia de cambiar, o al menos mejorar, esta situación. Gracias por tu valioso testimonio.
*Quiero añadir que para el español (y no solo) uso la red 😉☺️
Muchas gracias por tus palabras, querido amigo Carlo !!
EliminarLo que describes refleja exactamente lo que sentí en muchos tramos de mi viaje: no es solo el deterioro físico de los pueblos, sino un vaciamiento más profundo, humano y cultural. La tristeza viene de ver cómo se apagan formas de vida que durante siglos sostuvieron estas tierras.
Como bien dices, hay iniciativas bien intencionadas, pero muchas veces se quedan en lo simbólico y no abordan las causas de fondo: falta de servicios, de empleo, de proyectos reales para quedarse. Mostrar esto paso a paso, sin pretender soluciones rápidas, es parte de mi intención: dar visibilidad a una herida que, aunque silenciosa, nos afecta a todos. Gracias por sumarte a esta reflexión. Pensar y hablar de esto ya es una forma de resistencia.
Un abrazo muy grande🤗🤗