CAPTACIÓN DE FIRMAS PARA LA REGENERACIÓN POLÍTICA EN ESPAÑA: 1. Abolición del actual Régimen de Aforamientos.... 2.Fijar la edad penal en 16 años.... 3.Eliminación prescripción de los delitos graves.... 4.Mejora Sistema de Pensiones.... 5.Modificación Sistema de Ayudas Sociales.... 6.Modificación Sistema Electoral.... 7.Eliminación asignaciones económicas a las Centrales Sindicales.

jueves, 10 de julio de 2025

069 - Roales del Pan / Montamarta / Fontanillas de Castro


Queridos amigos,

Hoy me doy un respiro para reincorporarme, poco a poco, al ritmo de la vida. Mis botas de trekking no dan más de sí: las suelas están completamente desgastadas, y eso añade una carga de dolor extra a unos pies ya bastante castigados. Por ello, decido acercarme a un centro comercial con el fin de comprar unas zapatillas nuevas.

Pero antes de continuar mi camino, tras un desayuno compartido y una breve sesión de fotos, me despido de mis anfitrionas: Mamen, de Mallorca, y Claudia, de Francia. Quiero aprovechar este espacio para destacar su simpatía, su dedicación y la amabilidad con la que nos han tratado, tanto a mí como al resto de personas alojadas en el albergue municipal de Zamora. Un lugar espléndido, ubicado en pleno Casco Histórico de la ciudad. ¡Gracias de todo corazón!

Con paso decidido, me dirijo al centro comercial, ubicado en las afueras de la ciudad, decidido a resolver el asunto que me ocupa. A las 10:00 en punto, hora de apertura, accedo al interior. En pocos minutos escojo las zapatillas que necesito y me acerco a un empleado para pagar. Pero entonces… ¡sorpresa!

El establecimiento no cuenta con servicio de cajeros. Es el propio cliente quien debe gestionar el pago a través de una máquina.
—Si nadie me cobra, dejo las zapatillas y me voy— le digo al empleado.
—Le entiendo, pero son las normas de la casa— responde, visiblemente desconcertado.
Reitero mi postura, explicándole que estoy impulsando una propuesta con recogida de firmas para que las máquinas coticen a la Seguridad Social. Al oírme, su rostro cambia; parece no saber cómo reaccionar.
Insisto una vez más:
—Si un empleado no realiza el cobro, dejo el calzado y me voy. Cobrarme yo mismo contradice la propuesta que defiendo. Sería ir contra mi mismo y contra la iniciativa de que las máquinas contribuyan. Además, esto no lo hago por mi, sino por vuestro futuro— añado.
—Lo siento, son políticas de la empresa— zanja él, sin más.
—No, no lo siente. Si lo sintiera, estaría firmando la propuesta, y también sus compañeros— le digo finalmente.
Deposito las zapatillas sobre una repisa y me marcho. Me voy sin el calzado nuevo que necesito, sí, pero con la satisfacción de haber sido fiel a mi propuesta, y, por tanto, a mis convicciones. Nosotros somos responsables de frenar este tipo de imposiciones que, en mi opinión, son una falta de respeto hacia los clientes. El que vende es el responsable de cobrar; NO el que compra que, en ningún caso, debe realizar el trabajo del vendedor.

Hoy visito tres pequeñas poblaciones, aldeas podría decirse, con servicios mínimos y con un número muy bajo de habitantes. La primera de estas localidades: Roales del Pan. Se encuentra en la comarca de Tierra del Pan, una llanura cerealista que da nombre a muchos de los pueblos que la integran. Su historia está íntimamente ligada a la repoblación medieval que tuvo lugar en la cuenca del Duero durante la consolidación del Reino de León. Su nombre ya aparece documentado en la Edad Media, y como muchos pueblos de la Tierra del Pan, ha estado tradicionalmente vinculado a la agricultura cerealista y a la ganadería extensiva. El principal valor patrimonial se halla en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.

La segunda escala la efectúo en Montamarta, localidad situada en un entorno natural cercano al embalse del Esla, también conocido como embalse de Ricobayo. Como otros pueblos del entorno, su origen se remonta a la Edad Media, cuando fue repoblada durante la Reconquista, en el proceso de consolidación del Reino de León en estas tierras.

El principal símbolo patrimonial de Montamarta es la Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel, un imponente edificio de origen románico. Del mismo, destaca su espadaña. Uno de los elementos más característicos del municipio es la ermita del Castillo, ubicada en una pequeña isla del embalse, que se convierte en península cuando bajan las aguas. Esta ermita, antigua fortaleza cristiana, es un lugar de gran devoción y centro de las celebraciones en honor a la Virgen del Castillo.

El entorno natural del embalse de Ricobayo y los paisajes de dehesa y monte bajo también forman parte del patrimonio, atrayendo a senderistas, ciclistas y amantes de la pesca y la naturaleza.

Cierro los ojos y la jornada en una pequeña aldea de 20 habitantes, de nombre Fontanillas de Castro, núcleo perteneciente al municipio de San Cebrián de Castro, en la comarca de Tierra del Pan. Este asentamiento tiene orígenes antiguos, vinculado a la desaparecida ciudad fortificada de Castrotorafe, situada junto al embalse del Esla y documentada desde al menos el siglo XII . Castrotorafe, también llamada “Zamora la Vieja”, llegó a ser una plaza estratégica en tiempos medievales —incluso residencia de infantas y enclave de la Orden de Santiago—, aunque entró en declive tras la ruina de su puente en el siglo XVI y los estragos durante la Guerra de la Independencia.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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miércoles, 9 de julio de 2025

068 - Villanueva de Campeán / San Marcial / Zamora


Queridos amigos,

De nuevo, tengo ante mí una jornada larga y sin servicios, caminando por llanuras infinitas. Cada paso me acerca más al norte y esto implica un cambio de escenario en los cultivos y arbolado. También en la cultura.

El primer punto de referencia del trayecto es Villanueva de Campeán, una aldea con un centenar de habitantes. Sin apenas patrimonio significativo el pueblo pertenece a la Denominación de Origen Tierra del Vino de Zamora. Cuenta con cooperativas y bodegas, que elaboran tintos, blancos, rosados y dulces . A mi paso la localidad duerme, sin que haya abierto ningún tipo de establecimiento. Esto me obliga a desviarme a un pequeño enclave de carretera llamado San Marcial, donde los viajeros pueden repostar alimento. Y después de un buen número de horas de caminata: Zamora, capital de la provincia homónima.

Esta es una ciudad con una profunda carga histórica, y un patrimonio artístico excepcional. Sus orígenes se remontan a la Edad de Bronce, aunque su consolidación como núcleo urbano comienza en época romana, cuando era conocida como Ocellum Durii (el “ojo del Duero”).Durante la dominación romana, la ciudad fue un punto estratégico gracias a su ubicación junto al río Duero. En la Edad Media, Zamora adquirió gran relevancia militar y política, especialmente durante la Reconquista y en los conflictos internos del Reino de León y más tarde de Castilla.

Uno de los episodios más célebres de su historia fue el cerco de Zamora en 1072, cuando el rey Sancho II murió a las puertas de la ciudad, presuntamente asesinado por traición en un episodio protagonizado por la noble zamorana Urraca. Este hecho dio lugar al conocido dicho: “Zamora no se ganó en una hora.”

Zamora es mundialmente conocida por su espléndido patrimonio románico, siendo una de las ciudades europeas con mayor número de iglesias de este estilo conservadas (más de una veintena). Entre sus monumentos más destacados se encuentran:
  • La Catedral de Zamora, del siglo XII, con su icónica cúpula. Bien puede considerarse la joya del patrimonio zamorano.
  • El Castillo de Zamora, una fortaleza medieval con vistas panorámicas sobre el Duero.
  • Las murallas medievales, que aún rodean parte del casco antiguo.
  • El Puente de Piedra, de origen medieval, que cruza el Duero.
  • Numerosas iglesias románicas como San Claudio de Olivares, Santiago del Burgo o Santa María Magdalena.
Además, el centro histórico, declarado Conjunto Histórico-Artístico, conserva palacios, casas señoriales y plazas que reflejan su evolución urbana a lo largo de los siglos

En cuanto a su economía, la ciudad ha evolucionado en las últimas décadas, pasando de un modelo tradicional basado en el comercio local y la agroindustria a otro más orientado hacia los servicios, la administración pública y el turismo. Gracias a su riqueza histórica y artística, ha desarrollado un turismo cada vez más consolidado, especialmente durante la Semana Santa, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, que atrae a miles de visitantes cada año.

Pasear por las calles de Zamora al atardecer es un auténtico privilegio: la luz dorada baña las piedras centenarias y el tiempo parece detenerse. Cenar en alguna de sus terrazas, acompañado del silencio tranquilo de la ciudad antigua, es una experiencia inolvidable. Ningún viajero debería marcharse sin cruzar a la orilla opuesta del río Duero, desde donde se obtienen las vistas más impresionantes del perfil monumental de Zamora.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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martes, 8 de julio de 2025

067 - Aldeaseca de la Armuña / Castellanos de Villiquera / Calzada de Valdunciel / El Cubo de la Tierra del Vino


Queridos amigos,

Salir de una gran ciudad caminando siempre ha sido algo desagradable, por el tráfico y los viales a sortear. Hoy, además, lo hago con el malestar que haber pernoctado en un lugar a escasos metros de la Catedral de Salamanca, con excelente nivel en el continente, pero con un nivel muy pobre en el contenido. Aquí lo dejo…

Pronto tomo contacto con la primera localidad a visitar en el día de hoy: Aldeaseca de la Armuña. Se trata de un pequeño municipio de unos 800 habitantes situado en la comarca de La Armuña, a escasos kilómetros al norte de la capital salmantina. Forma parte del alfoz de Salamanca, siendo en las últimas décadas un lugar de residencia elegido por quienes desean vivir cerca de la ciudad en un entorno más tranquilo, lo que viene a ser una ciudad dormitorio.

La historia de esta localidad se remonta a la Edad Media, como muchas de las localidades de la zona. Su origen se vincula a la repoblación emprendida por los reyes leoneses durante los siglos XI y XII, tras la Reconquista. La denominación “Aldeaseca” hace alusión a la escasez de agua, una característica común en la Armuña.

El principal patrimonio histórico-artístico de Aldeaseca de la Armuña es la sencilla Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol, un templo de origen medieval. Además, en el entorno del pueblo se pueden observar antiguos palomares, construcciones de tapial o adobe que constituyen un elemento distintivo del paisaje agrario tradicional de la Armuña, y que forman parte del patrimonio etnográfico local.

Tradicionalmente, la economía de Aldeaseca ha estado ligada a la agricultura de secano, especialmente al cultivo de cereales como el trigo y la cebada, muy característicos de la comarca de la Armuña. También ha sido relevante el cultivo de lentejas, siendo esta comarca una de las zonas de producción de la Lenteja de la Armuña, con denominación de origen protegida.

El siguiente punto de paso es Castellanos de Villiquera, una pequeña aldea situada a 800 metros de altitud. Al contemplarla asentada sobre una planicie que se extiende hasta donde alcanza la vista, cualquiera podría pensar, sin dudarlo, que la tierra es plana.

Los orígenes de Castellanos de la localidad se remontan a la Edad Media, como tantos otros núcleos rurales de la meseta castellana. Durante siglos, su desarrollo ha estado ligado a la agricultura y ganadería extensiva. Como tantos otros lugares del campo salmantino ha sufrido los efectos de la despoblación a lo largo del siglo XX. Resaltar de su escaso patrimonio, la Iglesia parroquial de San Juan Bautista, un templo de origen románico.

Para quien camina con una mochila a la espalda, las dificultades siempre están ahí, presentes. Por eso, es imprescindible ser previsor y agudizar el ingenio para conseguir lo esencial: un poco de comida, agua o un lugar donde depositar el cansado cuerpo. Este ha sido el caso en la tercera localidad visitada, Calzada de Valdunciel, donde ha sido necesario realizar un desvío para obtener comida.

La historia de este pueblo se remonta a la época romana, ya que el municipio se encuentra en el trazado de la antigua Vía de la Plata. El nombre “Calzada” precisamente hace referencia a esta vía histórica. Durante la Edad Media, tuvo cierta relevancia por su localización estratégica en las rutas de comunicación entre el norte y el sur de la península, sirviendo como punto de paso y abastecimiento. Además, fue una zona repoblada tras la Reconquista, como muchas otras localidades salmantinas, acogiendo a agricultores, ganaderos y pequeños comerciantes.

El principal patrimonio histórico de Calzada de Valdunciel se centra en la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol y la Ermita del Humilladero, pequeña pero de gran valor para sus residentes.

Desde esta localidad, comienza el tramo más exigente. El cansancio acumulado, la larga distancia por recorrer hasta El Cubo de la Tierra del Vino, el calor intenso y el viento constante hacen de esta jornada una de las más duras de las últimas semanas.

Este pequeño municipio, situado al sur de la provincia de Zamora, pertenece a la comarca de Tierra del Vino, una zona vitivinícola cuyo nombre remite a su ancestral tradición en la producción de vino. La historia de El Cubo de la Tierra del Vino se remonta a la Edad Media, cuando formaba parte del territorio repoblado por los reinos cristianos durante la Reconquista. Su nombre, “El Cubo”, hace referencia a una antigua torre o cubo defensivo que habría formado parte de un sistema de vigilancia o fortificación. El añadido “de la Tierra del Vino” denota su pertenencia a esta comarca vinícola que, ya desde la Edad Media, era reconocida por sus tierras fértiles y su producción de vino.

Durante siglos, el municipio fue un importante cruce de caminos y punto de paso en la ruta entre Salamanca y Zamora. El Cubo de la Tierra del Vino conserva elementos patrimoniales de valor, entre los que destaca la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, un edificio de origen medieval.

Para cerrar este post, quiero hablar sobre “la persona y el traje”. Hoy he vivido una anécdota que ilustra perfectamente lo que quiero transmitir con esta expresión.

Mientras caminaba por el arcén de una carretera secundaria, un coche de la Guardia Civil se detuvo a mi lado. El agente bajó la ventanilla y, con tono atento, me preguntó:
—¿Se encuentra usted bien?
Algo sorprendido por el gesto, le respondí con una sonrisa:
—Todo lo bien que puedo estar. Quitando lo malo, estoy bien.
Charlamos durante unos minutos antes de despedirnos con un apretón de manos.
Ni cinco minutos después, otro vehículo de la Guardia Civil pasó junto a mí, en la misma dirección. Esta vez, no hubo gesto, ni mirada, ni palabras. Solo siguieron de largo.

¿Qué lectura debemos hacer de estas dos situaciones?
Ambos coches pertenecen a la misma institución. Ambos agentes visten el mismo uniforme y realizan el mismo trabajo. Pero hay una diferencia esencial: en el primero encontré empatía y voluntad de ayudar; en el segundo, indiferencia.

Por eso quiero resaltar: la persona está antes que el traje. El uniforme puede ser el mismo, pero lo que realmente importa es el corazón que late debajo. No debemos juzgar a nadie solo por su apariencia o por el rol que ocupa. Al final, somos personas antes que cualquier etiqueta.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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lunes, 7 de julio de 2025

066 -Monterrubio de la Sierra / Morille / Salamanca


Queridos amigos,

Un día más, camino por la provincia de Salamanca, sin poder evitar la sensación de estar recorriendo un territorio privilegiado. Un escenario donde la libertad se puede respirar, entre los vastos espacios donde pastan las reses, donde el canto incesante de los pájaros lo envuelve todo, y el silencio curativo acompaña cada paso. Aquí, incluso el sol parece demorarse en salir, como si no quisiera perturbar la magia de este paisaje.

Aún es noche cerrada cuando accedo a Monterrubio de la Sierra, una minúscula localidad cuyos orígenes se remontan a la repoblación que tuvo lugar en la Edad Media, tras la Reconquista, cuando numerosos pueblos fueron fundados o reorganizados en la región por iniciativa de los reyes de León.

Su economía ha estado históricamente ligada al sector primario, con la agricultura y la ganadería extensiva como pilares fundamentales. Se cultivan principalmente cereales como el trigo y la cebada, además de forrajes. La ganadería, especialmente la ovina y vacuna, sigue teniendo un papel relevante. En los últimos años, como en muchas otras zonas rurales, la despoblación y el envejecimiento de la población han llevado a una reducción de la actividad agrícola. Sin embargo, algunos vecinos mantienen explotaciones familiares, y también se ha impulsado tímidamente el turismo rural.

Horas más tarde situó mi cuerpo en Morille. Enclavado en la comarca del Campo Charro, este pequeño municipio combina el legado de la tradición rural salmantina con una notable apuesta por el arte contemporáneo y la cultura, lo que lo convierte en un lugar singular dentro del entorno rural castellano.

Al igual que numerosos pueblos del entorno, tiene sus orígenes en la repoblación medieval promovida por los reyes de León en los siglos XI y XII, tras la reconquista de la cuenca del Duero. Como muchas aldeas de la meseta, nació como una comunidad agrícola bajo el fuero de Salamanca. A lo largo de los siglos, Morille mantuvo una economía basada en la agricultura y la ganadería, siendo parte activa de la red de pueblos que abastecían a la ciudad de Salamanca.

En tiempos recientes, Morille ha ganado notoriedad por iniciativas culturales que han revitalizado su identidad, especialmente desde inicios del siglo XXI. Pese a su pequeño tamaño, Morille alberga un patrimonio interesante, donde conviven lo tradicional y lo innovador. Señalar:
  • Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Edificada en el siglo XVI y considerado el principal templo religioso del municipio.
  • Cementerio del Arte. Es el elemento más singular de Morille y su mayor reclamo cultural contemporáneo. Se trata de un espacio artístico y conceptual único, en el que artistas de diversas disciplinas han enterrado obras o símbolos, creando un lugar de reflexión sobre el arte, la memoria y la muerte. Fundado por los escritores y artistas Domingo Sánchez Blanco y Concha Jerez, ha atraído la atención de creadores nacionales e internacionales.
Tradicionalmente, la economía de Morille se ha basado en la agricultura de secano (trigo, cebada, forrajes) y la ganadería extensiva, especialmente ovina y vacuna. Sin embargo, como ocurre en muchos pueblos de la España interior, el sector primario ha ido perdiendo peso en las últimas décadas.

Actualmente, muchos habitantes trabajan en Salamanca y se desplazan diariamente, lo que convierte a Morille en parte de su área periurbana. Además, el pueblo ha apostado por el turismo cultural y rural, aprovechando la presencia del Cementerio del Arte y su entorno natural. También se celebran actividades culturales, talleres y encuentros artísticos que contribuyen a dinamizar la vida local.

Todo esto está muy bien, pero de comer poquito. La localidad está cerrada por completo: tiendas, bares y resto de servicios. Adiós al propósito de desayunar en esta localidad, sabiendo además, que ya no será posible hasta Salamanca (capital).

Salamanca, capital de la provincia homónima y situada en la comunidad autónoma de Castilla y León, es una de las ciudades más emblemáticas de España por su historia, su riqueza patrimonial y su tradición universitaria. Declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988, la ciudad es un referente cultural, académico y turístico tanto a nivel nacional como internacional.

Los orígenes se remontan a la Edad del Hierro. Posteriormente fue conquistada por los romanos en el siglo III a.C., quienes la incorporaron a la Vía de la Plata. De esta época datan restos como el puente romano sobre el río Tormes, por donde he accedido a la ciudad.

Tras la caída del Imperio romano, Salamanca pasó por manos visigodas y posteriormente musulmanas hasta su repoblación definitiva por los reyes del Reino de León en el siglo XI. Fue entonces cuando comenzó su expansión como núcleo urbano y religioso.

El gran impulso de Salamanca llegó en el siglo XIII con la fundación de su Universidad en 1218 por el rey Alfonso IX de León. A lo largo de los siglos XV y XVI, la ciudad vivió su época dorada, siendo uno de los principales centros de saber de Europa y formando parte esencial del Renacimiento español.

El patrimonio de la ciudad es amplio y diverso, marcado por la piedra dorada de Villamayor que da a sus edificios ese característico tono cálido. Destacar:
  • Universidad de Salamanca: Es la más antigua de España y del mundo hispánico. Su fachada plateresca es uno de los iconos de la ciudad, y en ella se encuentra la famosa “rana” que todos los visitantes intentan encontrar. Su interior alberga espacios históricos como el Aula Fray Luis de León o la Biblioteca Antigua.
  • Catedrales Vieja y Nueva: La Catedral Vieja (siglo XII) y la Nueva (siglos XVI–XVIII) están unidas, formando un conjunto monumental impresionante.
  • Plaza Mayor: Construida en el siglo XVIII, es uno de los ejemplos más bellos del barroco español. Centro de la vida social y cultural de Salamanca, está rodeada de soportales y edificios con medallones de personajes históricos.
  • Casa de las Conchas, Convento de San Esteban, Clerecía, Palacio de Anaya, Huerto de Calixto y Melibea, entre muchos otros monumentos, completan un patrimonio arquitectónico inigualable.
Salamanca cuenta con una economía diversificada, aunque hay tres sectores clave:
  1. Educación y Universidad: La Universidad de Salamanca es el principal motor económico, cultural y social. Acoge cada año a miles de estudiantes nacionales e internacionales, especialmente en los programas de enseñanza del español como lengua extranjera, lo que ha dado lugar a una industria educativa y turística asociada.
  2. Turismo: El turismo cultural tiene un peso muy relevante. Salamanca atrae visitantes por su patrimonio, sus eventos culturales y su ambiente estudiantil. La hostelería, el comercio y los servicios dependen en gran medida del turismo.
  3. Administración y servicios: Como capital de provincia, Salamanca concentra buena parte de los servicios administrativos, sanitarios y judiciales, además de contar con un tejido empresarial orientado a la atención pública y privada.
En menor medida, también hay presencia del sector industrial y tecnológico, especialmente en áreas vinculadas a la investigación universitaria y los parques científicos.

Hoy he compartido las horas de la tarde con Joaquin (Huelva) y Daniel (Sevilla), dos peregrinos en ruta a Santiago de Compostela. Con la alegría que caracteriza a los andaluces, puedo afirmar que estoy “entretenío”…

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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domingo, 6 de julio de 2025

065 - Pedrosillo de los Aires


Queridos amigos,

Esto ya es otra cosa. La temperatura en estas primeras horas del día es de 16°C, lo que permite un respiro hasta las horas centrales del día, cuando se esperan valores por encima de 30°C, pero nada que ver con días y semanas anteriores. Es evidente que he traspasado el paralelo 40N, esa línea imaginaria que separa el Norte y el Sur de la península.

En mi avance, puedo disfrutar de la vista de multitud de animales, principalmente ganado mayor, pastando libre en grandes fincas pobladas de encinas. El sol, asomando por el horizonte en un marco de silencio absoluto, proporciona una imagen bellísima. Pura medicina para el alma.

Hoy he podido experimentar por primera vez desde que saliera de Almería -hace dos meses y medio- la sensación de caminar sobre una alfombra de hierba verde, mojada por el rocío de la mañana. Observando la planicie, ante y detrás de mi, puedo sentir el infinito del pasado; y también, el infinito del futuro.

Pedrosillo de los Aires es una minúscula localidad de 70 habitantes, enclavado en la comarca de Tierra de Alba, Salamanca. Su historia se remonta a la Edad Media, cuando el proceso de repoblación llevado a cabo por los reyes leoneses permitió la fundación de numerosos pueblos en la zona. La localidad fue parte del alfoz de Alba de Tormes y ha estado históricamente vinculada a la actividad agropecuaria, manteniendo una estructura social basada en pequeñas propiedades rurales.

La economía del pueblo se ha basado históricamente en la agricultura y la ganadería, especialmente la explotación de ganado vacuno y porcino. Las dehesas cercanas son un recurso esencial para el pastoreo y también están vinculadas a la producción de embutidos y jamones de calidad, característicos de la provincia de Salamanca.

En la actualidad, aunque la actividad agraria sigue siendo la base, un porcentaje elevado de sus habitantes trabajan en otros sectores o combinan la agricultura con el trabajo en localidades cercanas como Alba de Tormes o la propia ciudad de Salamanca. El turismo rural, aunque incipiente, comienza a atraer visitantes interesados en la tranquilidad del entorno y en el patrimonio cultural y gastronómico de la zona.

He recorrido a pie más de 1.500 kilómetros por el sur de España, una experiencia que me ha permitido constatar, con preocupación, el estado actual del entorno rural y la ineficacia de muchas de las políticas medioambientales vigentes. A lo largo del camino, he observado suciedad, falta de mantenimiento en vías y senderos, procesos de deforestación, y una invasión creciente del territorio rural por instalaciones industriales como placas solares y aerogeneradores. A esto se suma el abandono generalizado del campo, fruto de políticas agroalimentarias injustas que han provocado la pérdida de conocimiento tradicional y de mano de obra cualificada.

Ante esta situación, no puedo evitar recordar y reivindicar el papel que desempeñó un organismo público ya desaparecido: el Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA). Creado en 1971, dependiente del entonces Ministerio de Agricultura, su misión era gestionar, conservar y mejorar el patrimonio natural y forestal de España, con especial atención a los montes públicos, los parques nacionales y otras áreas protegidas. ICONA fue un actor clave en el impulso de políticas forestales, en la reforestación a gran escala, en la prevención y extinción de incendios, y en la protección de la fauna y flora silvestres.

Durante las décadas de 1970 y 1980, ICONA llevó a cabo una intensa labor de repoblación forestal y gestión directa de numerosos espacios naturales, hasta que estas competencias comenzaron a transferirse progresivamente a las comunidades autónomas tras la descentralización iniciada con la Constitución de 1978. El organismo fue disuelto oficialmente en 1995.

Desde la desaparición de ICONA, muchos hemos percibido un notable deterioro en la gestión del medio natural. Las normativas actuales —tanto españolas como europeas— suelen estar diseñadas por políticos que, en demasiados casos, no conocen la realidad del campo ni sus necesidades. Estas leyes, lejos de buscar soluciones eficaces, responden a menudo a intereses económicos o ideológicos ajenos al mundo rural. El resultado es un conjunto de normas injustas, incoherentes y perjudiciales para agricultores y ganaderos.

El campo sufre una auténtica dictadura impuesta desde las ciudades, que desconocen su importancia y su realidad. Esta desconexión está arrasando con la agricultura y la ganadería tradicional, empujando al medio rural al abandono.

Por otro lado, la sociedad parece cada vez más desentendida del entorno que la rodea. No hay conciencia, ni compromiso, ni apenas voluntariado. Vivimos de espaldas a la naturaleza, como si solo importaran la comodidad inmediata, la cervecita y la maleta con ruedas.

En fin, es mi opinión…

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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sábado, 5 de julio de 2025

064 - La Calzada de Béjar / Valverde de Valdelacasa / Valdelacasa / Fuenterroble de Salvatierra


Queridos amigos,

Hoy me incorporo a la vida con el propósito de visitar cuatro pueblos, finalizando la jornada en Fuenterroble de Salvatierra, con la ilusión de coincidir de nuevo en esta localidad con el Padre Blas, toda una referencia en el Camino de Santiago, Via de la Plata.

Envuelto en el frescor de la mañana asciendo de inicio a Puerto de Béjar para, tras unas horas de caminata, acceder a la primera de las localidades a visitar: La Calzada de Béjar. El municipio está vinculado a la calzada romana de la Vía de la Plata, de la que toma su nombre. Este antiguo itinerario romano, que unía Emerita Augusta (Mérida) con Asturica Augusta (Astorga), atravesaba el territorio donde se asienta hoy el pueblo. Esta vía fue una arteria fundamental para el comercio, el transporte de tropas y la administración en época romana, y posteriormente en la Edad Media fue utilizada también por peregrinos y trashumantes. Durante la Reconquista, en los siglos XII y XIII, la zona fue repoblada por cristianos y pasó a formar parte del Reino de León.

El patrimonio de La Calzada de Béjar está profundamente ligado a su pasado romano y medieval. Uno de los elementos más destacados es el tramo original de la Vía de la Plata, que atraviesa el municipio y que aún conserva parte de su empedrado romano, lo cual constituye un atractivo turístico y cultural de primer orden.

Su economía se basa fundamentalmente en la agricultura y la ganadería, actividades tradicionales en la zona. La ganadería extensiva, especialmente de ganado ovino y bovino, sigue teniendo peso en el sustento de muchas familias. La agricultura está orientada principalmente a cultivos de secano y huertos para autoconsumo.

A partir de este punto se acabó el frescor de la mañana. El sol toma altura y, lentamente, las temperaturas adquieren valores similares a días precedentes. Dos horas largas de caminata sitúan mi cuerpo y pensamiento en Valverde de Valdelacasa, una pequeña localidad situada a medio camino entre Béjar y Guijuelo. Los orígenes de este pueblo se remontan a la Edad Media, en el contexto de la repoblación del Reino de León tras la Reconquista. Con apenas patrimonio, su principal activo arquitectónico es la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol, un edificio de origen medieval.

Durante siglos, la vida en el municipio ha estado marcada por la agricultura de subsistencia, la ganadería y la trashumancia, actividades que conformaron la base económica y social del lugar. Valverde de Valdelacasa bien puede ser un ejemplo de los pueblos castellanos que conservan su esencia rural y su historia medieval.

Muy próximo a este municipio se halla Valdelacasa, un pueblo hermano con características similares al descrito anteriormente. A partir de este punto, y como ya es habitual, resta por cumplir el tramo más difícil de la jornada.La distancia y la elevada temperatura requieren de varias horas de trabajo para alcanzar la última de las localidades: Fuenterroble de Salvatierra.

Esta localidad se halla situada situada dentro de la comarca de Guijuelo y a pocos kilómetros de la Sierra de Béjar, en una zona de transición entre la dehesa salmantina y las primeras estribaciones montañosas. Aunque es un municipio pequeño en cuanto a población, tiene una gran relevancia histórica y cultural, especialmente por su vinculación al Camino de Santiago y a la Vía de la Plata.

Debe su nombre a una antigua fuente o manantial (“fuente”) y a su pertenencia histórica al alfoz de Salvatierra, una de las antiguas divisiones territoriales del Reino de León. Su origen se remonta a la Edad Media, cuando fue repoblado tras la Reconquista, como muchas otras aldeas de la zona.

Uno de los aspectos más relevantes de su historia es su ubicación en la Vía de la Plata, antigua calzada romana que posteriormente se convirtió en ruta jacobea, utilizada por peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela desde el sur peninsular. Esta vía marcó el devenir del pueblo, permitiendo la llegada de viajeros, pastores, comerciantes y peregrinos durante siglos.

El patrimonio del pueblo está fuertemente ligado a su condición de paso del Camino De Santiago. Uno de los elementos más destacados es la Iglesia Parroquial de Santa María la Blanca. Sin embargo, el lugar más simbólico y significativo del pueblo es el albergue de peregrinos, fundado y gestionado desde los años 90 por la parroquia y, en particular, por el sacerdote Blas Rodríguez. Este albergue no solo acoge a caminantes, sino que también ha promovido una labor cultural, social y comunitaria muy importante para el municipio, convirtiéndolo en un referente del Camino de Santiago.

Invitado personalmente por el Padre Blas, asisto a la misa celebrada a las 19:00h en la parroquia de Santa Maria la Blanca, hoy engalanada con motivo de la celebración de un bautizo.

Finalizo el día con una cena comunitaria en el comedor del albergue parroquial. ¿Qué más se puede pedir? Gracias Padre Blas, y gracias igualmente a los hospitalarios y voluntarios que hacéis de este lugar algo único y entrañable.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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viernes, 4 de julio de 2025

063 - Aldeanueva del Camino / Baños de Montemayor


Queridos amigos,

Ayer, a mi llegada al Arco de Cáparra, sentí que mi cuerpo pertenecía al ámbito de la arqueología, mimetizado en el entorno como una pieza más entre las ruinas de esta antigua ciudad romana. Hoy, tras unas horas de descanso, me encuentro recuperado y dispuesto a abordar una nueva jornada en el camino por la regeneración política. Resulta increíble como el descanso devuelve al presente lo que parecía ya del pasado.

Quiero manifestar en este post mi más sincero agradecimiento a Óscar, propietario del Hotel-Restaurante Asturias, y a su hijo Jacobo, por la excelente atención que me han brindado durante mi estancia.

Expresada mi gratitud, os contaré una anécdota: Durante el desayuno en el hotel, un grupo de amigos toma café, conversando en voz alta. En un momento dado, uno de ellos exclama con entusiasmo: “Hablar bien, es dinero para el dentista”, una expresión que escucho por primera vez y que me resulta curiosa. Parece sugerir que hablar mucho, o hablar demasiado bien (con mucha facilidad, fluidez o detalle), puede acabar dañando los dientes, lo que conlleva un desembolso económico. Sin embargo, en realidad es una forma ingeniosa de decir que, a veces, hablar en exceso puede acarrear consecuencias inesperadas.
¡Me quedo con la frase!

Hoy hago mi primera -y única- escala en Aldeanueva del Camino, una localidad que visito con frecuencia por motivos personales. Sus orígenes se remontan a la época romana, cuando fue un campamento y un punto estratégico en la Vía de la Plata. Aún conserva restos de aquel trazado bajo su calle principal, además de varios puentes romanos. Durante la Guerra de la Independencia, en 1808, fue incendiada por las tropas francesas. En el siglo XIX alcanzó su máximo esplendor con la llegada del ferrocarril en 1875 y gracias a su mercado de ganado vacuno, llegando a superar los 2 000 habitantes. Sin embargo, desde los años 60 ha sufrido una despoblación considerable.

Entre su patrimonio destacan la Iglesia de Nuestra Señora del Olmo, del siglo XVII; la Iglesia de San Servando; el Alcornoque de la Fresneda, un árbol centenario de unos 500 años y 20 metros de altura; y la antigua estación de tren, perteneciente a la desaparecida línea de la Vía de la Plata.

Su principal actividad económica se centra en la agricultura y, muy especialmente, en la industria del pimentón. Cuenta con cuatro grandes empresas amparadas bajo la Denominación de Origen Protegida (DOP) Pimentón de la Vera, que exportan a diversos países.

Aunque mi primer impulso ha sido quedarme en esta localidad, finalmente decido avanzar hasta Baños de Montemayor y asumir las elevadas temperaturas. Dos horas largas de paciencia y voluntad han sido necesarias para lograr mi objetivo.

Baños de Montemayor es una histórica localidad situada en la comarca del Valle del Ambroz, en la provincia de Cáceres. Su origen se remonta a la época romana, cuando fue conocida como “Aquae Calidae” por sus aguas termales, que ya entonces se valoraban por sus propiedades terapéuticas. Estas termas romanas son uno de los conjuntos termales mejor conservados de Extremadura y un testimonio excepcional de la importancia que las aguas termales tuvieron en la antigüedad. Datan del siglo I d.C. y formaban parte de un complejo balneario diseñado para el descanso, la salud y la socialización.

El complejo termal estaba organizado en diferentes estancias, siguiendo el esquema típico de las termas romanas: frigidarium (sala de agua fría), tepidarium (sala de agua templada) y caldarium (sala de agua caliente). Además, contaba con sistemas de calefacción mediante hipocaustos —un ingenioso método para calentar el suelo y las paredes— y canales que distribuían las aguas termales ricas en minerales, conocidas por sus propiedades curativas para afecciones reumáticas y respiratorias.

Las termas se situaban estratégicamente aprovechando el manantial natural de aguas termales de alta temperatura, que brotan a más de 40 grados centígrados, facilitando así el abastecimiento constante y la regulación térmica del balneario.

Actualmente, las ruinas de estas termas forman un conjunto arqueológico visitable que permite apreciar la ingeniería romana y la vida cotidiana en el mundo antiguo. Junto a las termas, la ciudad ha desarrollado un moderno balneario que mantiene viva la tradición del uso terapéutico de sus aguas, combinando historia y bienestar.

Cómo se puede deducir, Baños de Montemayor basa su economía principalmente en el turismo termal, complementado por la hostelería y los servicios relacionados con la atención de visitantes. El turismo rural y las actividades al aire libre, como senderismo y rutas por el Valle del Ambroz, también han ganado importancia en los últimos años.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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jueves, 3 de julio de 2025

062 - Aldehuela del Jerte / Carcaboso / Ciudad romana de Cáparra


Queridos amigos,

Situado sobre el puente medieval que salva el río Jerte, vuelvo la mirada hacia el imponente recinto amurallado de Galisteo. Lo hago a modo de despedida y en absoluto silencio, con el compromiso personal de regresar en un futuro próximo.

Una hora de viaje en plena noche me acerca a Aldehuela del Jerte, un minúsculo municipio casi abrazado por el río del mismo nombre. El silencio reina en el lugar. Únicamente mis pasos, desorientados en la búsqueda del camino hacia el norte, resuenan sobre el asfalto y las calles empedradas.

Esta localidad fue fundada en el siglo XIII como aldea perteneciente al Señorío de Galisteo. En 1916 adoptó su actual denominación. Dentro de su término municipal aún se conservan bloques de origen romano, vestigios del trazado original de la antigua calzada de la Vía de la Plata. Su principal bien patrimonial es, probablemente, la iglesia parroquial de San Blas, edificada entre los siglos XVII y XVIII. En cuanto a la economía local, sigue estando fuertemente ligada al cultivo de pimiento, maíz y tabaco, actividades que se complementan con la ganadería.

Una hora más tarde, ya con el sol presente, accedo a Carcaboso, la primera —y única— localidad con servicios en esta nueva etapa del recorrido por la regeneración política en España. Situada también a orillas del río Jerte, cuenta con aproximadamente un millar de habitantes. Su origen es remoto: en el cercano Cerro de Triquiñuelo, a escasos cientos de metros al norte del núcleo urbano, se han hallado tumbas megalíticas, testimonio de su pasado ancestral. Durante la época prerromana existieron asentamientos celtas en la zona, y bajo dominio romano se convirtió en un paso estratégico, como lo demuestran los miliarios conservados junto a la iglesia parroquial de Santiago Apóstol, un templo construido entre los siglos XVI y XVII.

La comida ha estado muy bien, pero quedan los postres. Léase, un largo camino por la dehesa cacereña hasta la antigua ciudad romana de Cáparra. Sin servicios y con el agua racionada, en un escenario de calor asfixiante, poco ha faltado para sucumbir en el trayecto.

Esta ciudad, situada en el norte de la provincia de Cáceres, dentro del término municipal de Oliva de Plasencia, es uno de los yacimientos arqueológicos más relevantes de Extremadura. Ubicada estratégicamente en la antigua Vía de la Plata, Cáparra fue un importante núcleo urbano durante el periodo romano, con una historia que se remonta al siglo I a. C.

Los primeros indicios de ocupación en Cáparra se remontan a tiempos prerromanos, con presencia vetona, un pueblo celta de la meseta occidental. Sin embargo, no será hasta la llegada de los romanos cuando el asentamiento adquiera verdadera importancia. La construcción de la Vía de la Plata, calzada que unía Emerita Augusta (Mérida) con Asturica Augusta (Astorga), supuso el impulso definitivo para el desarrollo urbano de Cáparra.

En el periodo romano, fue elevada al rango de municipium durante el Alto Imperio, probablemente bajo el mandato de Augusto o de su sucesor Tiberio. Su nombre completo fue Municipium Flavium Caparense, lo que indica su integración en la administración romana y la concesión del derecho latino a sus habitantes. La ciudad funcionó como centro económico, administrativo y religioso para la región circundante. Fue durante los siglos I al III d. C., cuando Cáparra experimentó su máximo esplendor.

Hoy, como un soldado emérito, descolgado en el tiempo de las antiguas Legiones Alaudae o X Gemina, y bajo este Arco emblemático, dejó aquí escrito: “Cogito, ergo insisto. Virtus in arduis”.

Se ve que el calor nuevamente ha reblandecido mi cerebro. Quizá por eso hoy quiero hablaros de las hormigas… y del poder. A menudo, en los polvorientos caminos por los que traslado mi cuerpo, me cruzo con hileras de hormigas: disciplinadas, incansables, laboriosas. Trabajan con un ahínco admirable en tareas que parecen perfectamente definidas, como si respondieran a un orden invisible pero inquebrantable.

Estos diminutos seres son famosos por su asombrosa fuerza relativa: pueden cargar objetos que superan con creces su propio peso. Algunas especies levantan hasta 50 veces lo que pesan. Otras, como las hormigas tejedoras, pueden llegar a cargar hasta 100 veces su peso corporal.

Desde mi altura, las contemplo absorto. Me recuerdan a trabajadores de empresas indefinidas, obedeciendo normas que desconozco, pero que claramente existen y rigen su mundo con firmeza. Veo en ellas un sistema perfectamente organizado, aunque ajeno, casi misterioso.

Y no puedo evitar pensar en el paralelismo. Yo, observándolas desde arriba, me siento como podría hacerlo un empresario, o incluso el propio poder establecido. Sin pretenderlo, trazo una línea que une su mundo con el nuestro: el de los millones de trabajadores que pueblan la Tierra y el de ese poder absoluto que, con cada día que pasa, se concentra en manos de unos pocos.

Sé que podría, con un solo gesto, arrasar ese pequeño universo de hormigas que tengo ante mí. Y al mismo tiempo, intuyo —con inquietante claridad— que ese mismo poder que domina el mundo podría hacer lo propio con nosotros.

En fin, cosas mías…

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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miércoles, 2 de julio de 2025

061 - Galisteo


Queridos amigos,

Aún en plena noche, dejo atrás la localidad de Cañaveral, avanzando por el paseo municipal de ‘El Rodeo’. A medida que me alejo, la oscuridad se vuelve más densa y las dificultades aumentan. La luna, en cuarto creciente, apenas aporta luz, lo que no ayuda en absoluto. Sin embargo, la recompensa no tarda en llegar: un amanecer espectacular se abre paso en medio de la dehesa, entre majestuosas encinas y alcornoques de porte señorial. Medicina pura para el alma.

Una vez más, el calor ha sido el gran protagonista de la jornada, con temperaturas muy elevadas que han hecho el camino especialmente duro. Llegar a Galisteo ha supuesto un esfuerzo considerable que ha requerido de varias horas de recuperación.

Galisteo es una pequeña y encantadora localidad situada al norte del Valle del Jerte. A pesar del pequeño tamaño, destaca por su riqueza histórica y patrimonio. Sus orígenes se remontan a la época medieval, aunque existen indicios de asentamientos anteriores. Su desarrollo más relevante tuvo lugar durante la Reconquista, cuando fue repoblada por cristianos tras la dominación musulmana. Durante siglos formó parte del señorío de los Duques de Alba, lo que marcó su evolución política y social. La muralla almohade que aún rodea el casco antiguo es testigo de su importancia estratégica en la Edad Media; y además, su principal patrimonio. Construida en el siglo XII, tiene una longitud de 1 km y está completamente rodeada por una sólida estructura de canto rodado, única en la península ibérica, que conserva un perímetro casi intacto. A lo largo de sus muros se pueden observar torres defensivas y accesos que hablan del pasado militar de la villa. Desde lo alto de la muralla se contempla el espléndido puente medieval del siglo XVI, que salva con elegancia el río Jerte, 
perfectamente integrado en el paisaje que lo rodea.

Dentro del recinto amurallado, destaca la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y la Casa de los Condes, y diversas viviendas tradicionales que mantienen la arquitectura popular extremeña. El entorno natural que rodea Galisteo, con paisajes de dehesa, olivares y campos de cultivo, complementa el valor cultural del municipio.

Galisteo mantiene un modo de vida tranquilo y ligado al campo. La agricultura y la ganadería siguen siendo actividades fundamentales, especialmente el cultivo del olivo y la producción de productos derivados como el aceite de oliva. Además, en los últimos años, el turismo rural ha comenzado a ganar presencia, gracias al interés por el patrimonio histórico y la belleza del entorno. Sin olvidar, los numerosos peregrinos del Camino de Santiago que recalan en la localidad.

Pasear al anochecer por sus murallas, que ofrecen vistas espectaculares de la dehesa cacereña, sencillamente no tiene precio. Puedes llegar a sentir; y de alguna forma, vivir las vidas de los soldados que defendieron valerosamente esta bellísima ciudad.

Hoy tengo el privilegio de incorporar una nueva amiga a mi vida: Ana. Ella es la dueña del restaurante “Los Emigrantes”, un establecimiento donde se come de lujo y la atención es inmejorable. Con ella, y con algunos vecinos, he hablado de nuestras respectivas vidas y de mi proyecto de regeneración política.
¡Gracias Ana, volveré!

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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martes, 1 de julio de 2025

060 - Cañaveral


Queridos amigos,

Sin apenas haber conciliado el sueño, debido al calor y al incesante bullicio nocturno de quienes, sintiéndose sopranos y tenores, viven la noche en los alrededores del lugar donde me alojo —junto al ayuntamiento—, emprendo una nueva jornada en el camino de la regeneración política en España.

Pero antes, quiero aprovechar esta publicación para comentar el peculiar nivel de civismo de mis compañeros de alojamiento: una pareja holandesa de avanzada edad que está recorriendo la Vía de la Plata en bicicleta (electric, of course!). Lamentablemente, su comportamiento ha dejado mucho que desear, tanto en lo que se refiere al respeto por las instalaciones como, especialmente, hacia mi persona.

El “caballero” en cuestión se ha paseado con total impunidad completamente desnudo por todas las zonas comunes: cocina, pasillos, baños y dormitorios. Una actitud grotesca que demuestra una absoluta falta de educación. Aunque me centro en el macho, la hembra presenta un plumaje y nivel similar. Tal par cual. Poco ha faltado para que les despidiera con la mano abierta.

Cuatro horas largas de caminata por la dehesa cacereña, sitúan mi cuerpo en el embalse de Alcántara, una de las infraestructuras hidroeléctricas más importantes de España, alimentado con las aguas del río Tajo. Su construcción comenzó en la década de 1950, en el contexto del desarrollo hidroeléctrico de la posguerra, como parte del Plan Nacional de Obras Hidráulicas. Su objetivo principal era la producción de energía eléctrica, además del abastecimiento de agua y la regulación del caudal del río Tajo.

El embalse fue inaugurado en 1969 y lleva el nombre de José María de Oriol y Urquijo, quien impulsó decisivamente el proyecto. La presa de Alcántara alcanza una altura de 130 metros, lo que la convierte en una de las más altas de Europa.

Con una superficie aproximada de 10.400 hectáreas y una capacidad de almacenamiento superior a los 3.160 hectómetros cúbicos, este embalse se sitúa entre los más grandes de España.

El promotor del proyecto, José María de Oriol y Urquijo, fue una figura destacada del panorama político y empresarial español del siglo XX. Nacido en Portugalete (Bizkaia) en 1905, pertenecía a una influyente familia de tradición carlista y conservadora. Estudió Derecho en la Universidad de Deusto y desde joven se involucró activamente en la política monárquica y conservadora.

Sin embargo, su legado más duradero e influyente se forjó en el ámbito empresarial, especialmente como presidente de Hidroeléctrica Española, una de las principales compañías eléctricas del país y precursora de la actual Iberdrola. Bajo su dirección, la empresa promovió importantes infraestructuras energéticas, entre las que destaca la construcción del embalse de Alcántara.

El calor abrasa sin compasión en el tramo restante hasta Cañaveral. El aire quema al respirar y cada paso se vuelve más lento, más pesado. Los 40 grados parecen disolverse en el sudor que empapa la ropa y nubla los sentidos. El cuerpo lucha contra el sol, convertido en un enemigo implacable. En mi mochila, un plátano agoniza convertido literalmente en puré, en una especie de crema caliente.

Ha perdurado con el tiempo la creencia de que el alma del ser humano pesa 21 gramos, el supuesto vestigio que queda de nosotros al morir. Esta cifra fue establecida en 1907 por el médico estadounidense Duncan MacDougall, tras una serie de experimentos con personas en su lecho de muerte. Aunque sus métodos fueron pronto desacreditados por la comunidad científica, la idea se instaló en el imaginario colectivo.

Curiosamente, al llegar a Cañaveral, siento que mi cuerpo arroja un peso de 22 gramos. Sigo vivo, sí, pero con el alma liviana, como si ya empezara a inclinarse, imperceptible y serena, hacia el más allá.

Cañaveral, cuyo nombre deriva de los abundantes cañaverales de la zona, se remonta a la época romana como lugar de paso en la Vía de la Plata. Posee una población de alrededor de 1000 habitantes, dedicada fundamentalmente a la agricultura y ganadería. En los últimos años se ha desarrollado el sector servicios y turismo rural. Entre su principal patrimonio se hallan:
  • Iglesia Parroquial de Santa Marina, construida entre los siglos XIV y XVI.
  • Santuario de Nuestra Señora de Cabezón, templo que alberga la patrona de Cañaveral.
  • Ermita de San Roque (siglo XVI).
  • Ermita del Humilladero (siglo XVIII).
“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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lunes, 30 de junio de 2025

059 - Casar de Cáceres


Queridos amigos,

Nueva jornada de calor extremo, con temperaturas que superan holgadamente los 40 °C. Mientras caminaba, no podía evitar pensar que, en el fondo, esto es casi una bendición: me da carta blanca para pecar cuanto quiera. Total, por muy severo que sea el castigo, y aunque acabe condenado al infierno, dudo que sea peor que cargar con una mochila por la dehesa cacereña bajo un sol implacable. Supongo que este tipo de pensamientos se deben al inevitable reblandecimiento neuronal provocado por el calor. 

Casar de Cáceres es una localidad de unos 4.500 habitantes, conocida por su tradición agrícola y ganadera, así como por su emblemático queso Torta del Casar. Los orígenes se remontan al periodo de la Reconquista, cuando en el siglo XIII se consolidó como aldea dependiente de la ciudad de Cáceres. Se supone que su nombre podría derivar de “casare”, un término de raíz latina que hace referencia a agrupaciones de casas o asentamientos rurales. A lo largo de la Edad Media, el municipio fue creciendo gracias a la repoblación cristiana y su situación estratégica en las rutas ganaderas. Además, formó parte de la red de caminos de la Mesta, lo que favoreció el desarrollo de la ganadería trashumante, que sigue teniendo importancia en la zona.

El patrimonio de Casar de Cáceres refleja su historia rural y religiosa. Destaca la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, construida entre los siglos XVI y XVII. También son relevantes la Ermita de Santiago y la Ermita de San Bartolomé.

Uno de los principales atractivos del pueblo es su relación con la Cañada Real Soriana Occidental, una de las rutas ganaderas históricas más importantes de España, que atraviesa el municipio. Esta vía forma parte de la Ruta de la Plata, lo que convierte al pueblo en punto de paso para peregrinos que realizan el Camino de Santiago desde el sur.

El modo de vida en Casar de Cáceres ha estado tradicionalmente vinculado a la agricultura, la ganadería y, en particular, a la producción de quesos. La Torta del Casar, un queso cremoso elaborado con leche de oveja y cuajo vegetal, es uno de los productos más famosos de la gastronomía extremeña y símbolo de identidad local. Su elaboración y comercialización generan un buen número de puestos de trabajo.

Permitidme compartir unas líneas sobre un tema muy presente en la actualidad y que he podido observar de primera mano, ayer en la ciudad de Cáceres y hoy en Casar: el movimiento LGTBI+

No puedo ocultar mi desacuerdo con las políticas impulsadas por las diversas Administraciones del Estado y organizaciones afines. La integración real de todos los seres humanos en la sociedad no se consigue cubriéndolo todo de colores: balcones, colegios, edificios públicos y mobiliario urbano. Este tipo de actuaciones suponen, a mi juicio, un uso ineficaz del dinero público y una forma de imposición ideológica más que una vía de inclusión. Sobra escenografía y falta contenido. Lo verdaderamente necesario —y tristemente escaso hoy en día— es EDUCACIÓN y RESPETO, con mayúsculas. Valores que deben enseñarse tanto en casa como en las aulas, siempre a través del ejemplo. Y, por supuesto, deben sancionarse con firmeza las faltas de respeto hacia quienes piensen, vivan o sientan de forma distinta.

Si fomentamos desde la base valores como el respeto, la empatía, la justicia, la honestidad y el honor, estas políticas simbólicas resultan innecesarias. La verdadera inclusión no necesita pancartas, sino principios sólidos. Resulta especialmente llamativa —y, en mi opinión, bochornosa— la participación de figuras políticas como Yolanda Díaz en el desfile de Budapest, una visita sufragada, cómo no, con fondos públicos.

La manipulación es evidente: nos desvían la atención de lo esencial para centrarnos en lo accesorio. Se nos invita a mirar las ramas mientras se descuidan las raíces, que es donde realmente se sustenta cualquier sociedad sana.

Es, mi humilde opinión…

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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domingo, 29 de junio de 2025

058 - Valdesalor / Cáceres


Queridos amigos,

Hoy retomo el camino de la regeneración política, después de una breve pausa para realizar gestiones administrativas que no me ha sido posible eludir.

Dejo atrás la iglesia gótica de San Martin, situada en Aldea del Cano, para orientar mis pasos hacia Valdesalor. El recorrido alterna zonas arboladas -robles y encinas- con extensas dehesas y campos de cultivo cerealista, típicos de la campiña cacereña. En el trayecto es posible observar vestigios de la calzada romana original, miliarios, y puentes romanos, como es el caso del puente viejo de La Mocha.

Valdesalor s una pequeña localidad dealrededor de 500 habitantes, situada a escasos 10 km de Cáceres capital y con apenas seis décadas de antigüedad. Se fundó como municipio en el año 1963 por el Instituto Nacional de Colonización en el marco de los planes de desarrollo agrario del franquismo, con colonos que recibieron parcelas de regadío procedentes del cercano embalse del Salor. Señalar como principales elementos patrimoniales:
  • Castillos de las Argüijuelas de Arriba y Abajo, fortificaciones palaciegas del siglo XV–XVI, visibles desde la carretera.
  • Casa‑palacio Finca del Trasquilón del siglo XVII. Alberga miliarios romanos reutilizados como columnas.
  • Ermita visigoda de San Bartolomé del Pizarral, edificada en el siglo VII.
  • Castillo de Salor/Zamarrillas, construcción defensiva en ruinas, declarado Bien de Interés Cultural.
En cuanto al entorno natural, su principal activo se halla en el Embalse del Salor (Valdesalor). Inaugurado en 1964 para regadío, es zona ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) con 136 especies registradas, incluyendo pelícanos. La economía esta basada en la agricultura, gracias al embalse; y también, en la ganadería y recursos cinegéticos. La proximidad a la Via de la Plata y a la capital atrae a numerosos visitantes interesados en actividades al aire libre.

En este último tramo de la jornada, el calor extremo -rondando los 43°C- conduce mi destartalado cuerpo hasta la ciudad de Cáceres. Cómo me habrá visto el responsable del albergue turístico donde me alojo que, al llegar, me dice: “Le voy a dar nuestra mejor habitación, porque lo que usted ha hecho no lo hace nadie”, frase que inyecta una dosis de energía en mi persona, unas palabras que de algún modo evitan mi desplome.

Cáceres cuenta con alrededor de 100.000 habitantes. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986, destaca por su impresionante casco antiguo, uno de los conjuntos monumentales medievales y renacentistas mejor conservados de Europa.

Sus orígenes se remontan a la época prerromana, aunque fue en el siglo I a.C., con la fundación romana de Norba Caesarina, cuando comenzó a consolidarse como asentamiento urbano. Tras la caída del Imperio Romano, la ciudad pasó por manos visigodas y posteriormente musulmanas, quienes le dieron gran parte de su trazado urbano actual. Fue reconquistada por las tropas cristianas en el año 1229, bajo el reinado de Alfonso IX de León. Durante la Edad Media y el Renacimiento, Cáceres vivió un auge importante, reflejado en la construcción de palacios, casas señoriales, torres defensivas e iglesias. Muchas de estas edificaciones fueron levantadas por familias nobles que hicieron fortuna en América durante la época de la conquista.

El principal atractivo de Cáceres es su Ciudad Vieja, donde el visitante es transportado al pasado. Entre sus monumentos más emblemáticos se encuentran:
  • Muralla de Cáceres. Construida inicialmente por los romanos para proteger la colonia de Norba Caesarina, fue ampliada y reforzada durante la época almohade en los siglos XII y XIII. Esta muralla, que rodea el casco antiguo, es uno de los elementos más emblemáticos de la ciudad.
  • Plaza Mayor. Centro neurálgico de la ciudad, rodeada de edificios históricos como la Torre de Bujaco y la Iglesia de San Francisco Javier.
  • Concatedral de Santa María. Construida entre los siglos XIII y XIV, combina estilos románico y gótico. Del monumento destaca la portada principal.
  • Torre de Bujaco. Situada en la Plaza Mayor, esta torre de origen almohade es un símbolo de la ciudad. Fue testigo de importantes episodios históricos. Actualmente, alberga un centro de interpretación y ofrece vistas panorámicas de la ciudad.
  • Palacio de los Golfines de Abajo. Uno de los palacios más representativos de Cáceres, construido en el siglo XV, mezcla de estilos gótico y renacentista.
  • Arco de la Estrella. Puerta monumental de entrada al casco antiguo, construida en el siglo XVIII.
Además, Cáceres capital ha sido escenario de rodajes cinematográficos y televisivos gracias a la autenticidad de su arquitectura histórica, incluyendo producciones como Juego de Tronos.

En cuanto a su economía, esta se basa principalmente en el sector servicios, con el turismo cultural como uno de sus pilares fundamentales. La ciudad recibe miles de visitantes al año atraídos por su patrimonio, su gastronomía y su oferta de festivales y actividades culturales.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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lunes, 23 de junio de 2025

057 - Casas de Don Antonio/ Aldea del Cano


Queridos amigos,

De nuevo, asuntos particulares que no puedo desatender, hacen necesario suspender mi viaje por la regeneración política hasta el próximo domingo, o lunes. Esta pausa vendrá muy bien para recuperarme físicamente.

Esta circunstancia convierte la jornada de hoy en una etapa breve en kilómetros, pero de una belleza excepcional, especialmente durante el trayecto hasta la localidad de Casas de Don Antonio. Contemplar la dehesa extremeña, salpicada de encinas bajo las cuales pastan en libertad multitud de animales —principalmente vacas, ovejas y caballos— es, sencillamente, un lujo. Pura medicina para el alma. A este paisaje de ensueño se suman los truenos que retumban en lo alto, anunciando con fuerza la inminente llegada de la lluvia.

Casas de Don Antonio es una pequeña localidad con apenas 170 habitantes. Su origen se remonta a la época romana, ya que por su término municipal discurre la Vía de la Plata, una antigua calzada romana que unía Mérida (Augusta Emerita) con Astorga (Augusta Asturica). Aún hoy se conservan vestigios de esta vía milenaria.

El elemento patrimonial más importante de esta localidad es el puente romano sobre el río Ayuela, restaurado y perfectamente integrado en el paisaje, que formaba parte de la mencionada Vía de la Plata. Junto a él, se conservan restos de miliarios y tramos originales de calzada. También destaca la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol.

Ha sido llegar a esta localidad y desatarse la tormenta. A resguardo del aguacero en la parada de autobús, comparto media hora larga de conversación con un empleado del ayuntamiento que en este momento realiza labores de jardinería en el exterior del cementerio municipal; y también, con un ciclista que se incorpora poco después a la tertulia debidamente bañado. La lluvia caída realza aún más si cabe la belleza de la dehesa.

Aldea del Cano, cuenta en la actualidad con una población de unos 600 habitantes. Los primeros asentamientos datan de alrededor del año 3000 a.C., como lo evidencia el dolmen del Garabato y un santuario rupestre cercanos. Durante la época romana, la localidad formaba parte de la Vía de la Plata, y aún hoy se conservan miliarios y restos de la calzada original. Su patrimonio es realmente elevado, comprende:
  • Iglesia parroquial de San Martín de Tours, edificada entre los siglos XV–XVI.
  • Castillo de Mayoralgo o Garabato: fortaleza del siglo XIII, semiruinoso, declarado Bien de Interés Cultural y en la lista roja del patrimonio.
  • Restos arqueológicos visigodos: más de 40 tumbas excavadas en roca.
Además, el entorno natural destaca por la presencia del embalse de Nogales, un importante refugio para grullas y otras aves acuáticas.

La economía local se basa principalmente en la agricultura y la ganadería, con el cultivo de cereales, olivos —de los que se obtiene un aceite de oliva virgen extra de gran calidad— y la producción de vino.

La lluvia ha reunido en este alojamiento a un buen número de personas, entre ellas un viajero japonés con el que he coincidido durante varios días y a quien, muy probablemente, no veré de nuevo.

Hasta dentro de unos días…

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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domingo, 22 de junio de 2025

056 - Alcuéscar


Queridos amigos,

Antes del amanecer dejó atrás la ciudad de Aljucén. Me acompaña la preocupación por la lesión que arrastro en el tobillo del pie izquierdo. Rápidamente me adentro en un entorno de dehesas de encinas y alcornoques, típicas del paisaje extremeño. Es una zona donde es fácil ver ganado pastando y oír el canto de aves rapaces.

Uno de los puntos más destacados del trayecto es la cercanía al Parque Natural de Cornalvo, aunque no se atraviesa directamente, el entorno natural del parque marca gran parte del recorrido. La presa romana de Cornalvo, a escasa distancia del camino, es una visita opcional muy recomendable por su valor histórico.

El trayecto es relativamente suave, aunque hay algunas subidas moderadas, especialmente al aproximarse a la Sierra del Centinela, donde el camino gana algo de altitud. Caminar durante toda la jornada, en silencio y sin cruzarse con nadie es muy gratificante, especialmente al alba. Puedo asegurar que, contemplar el amanecer en el Parque Natural de Cornalvo, rodeado de árboles y animales es todo un lujo.

Alcanzada la ciudad de Alcuéscar, la tranquilidad regresa por entero a mi persona, al comprobar que mi pie lesionado ha respondido con entereza a lo largo de todo el trayecto. Para mi sorpresa, el pueblo está de fiesta: las calles y las fachadas están decoradas con flores, y la plaza del Ayuntamiento luce cubierta de sombrillas de colores, tejidas a mano con ganchillo. Todo ello, en honor a la Virgen del Rosario, patrona de la localidad.

Alcuéscar es una pequeña localidad situada al sur de la provincia de Cáceres, con unos 2.500 habitantes. Su origen se sitúa en el año 830, durante la dominación musulmana. A finales del siglo XV, la localidad pasó a formar parte de la Orden de Santiago, lo que marcó una etapa de repoblación y desarrollo en la región. Su nombre podría derivar de la palabra árabe “Güescar”, en referencia a una población granadina de donde procedían los moriscos que repoblaron la zona.

Su principal patrimonio arquitectónico es la Basílica de Santa Lucía del Trampal. Este templo visigodo, datado entre los siglos VII y VIII, es probablemente el edificio más emblemático de Alcuéscar. Su singular arquitectura, con tres naves y cabeceras rectangulares, refleja la influencia visigoda y mozárabe. Es la única edificación de época visigoda que se conserva en pie en la mitad sur de la península ibérica. Añadir la iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, construida en el siglo XV y situada en lo alto del pueblo.

El casco urbano alberga varias casas señoriales construidas por familias terratenientes locales. Estas edificaciones presentan fachadas imponentes y escudos heráldicos que atestiguan la importancia histórica de la localidad.

Alcuéscar es conocida por su producción de vino y higos. Los vinos de pitarra, elaborados de forma artesanal, son una tradición en la región. Además, el municipio es uno de los principales productores de higos de Extremadura, con una cosecha anual que supera los 300.000 kg.

En los últimos años, ha experimentado un auge en el turismo rural. Su entorno natural, con rutas de senderismo y la proximidad al Parque Nacional de Monfragüe, atrae a visitantes en busca de tranquilidad y contacto con la naturaleza.

Una vez más, el destino me regala una grata sorpresa, de esas que cuesta explicar pero que dejan huella. En el lugar donde me hospedo, conozco a una mujer llamada Mamen. Al charlar sobre nuestras vidas y propósitos, descubro con asombro que ella es de Ordizia (Gipuzkoa), el mismo pueblo donde nació mi padre. Es increíble —y a la vez emocionante— que se den este tipo de coincidencias, tan lejos de nuestros lugares de origen y de nuestras rutinas. Me ha encantado esta conexión entre el presente y el pasado. !Eskerrik asko, Mamen!

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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sábado, 21 de junio de 2025

055 - El Carrascalejo / Aljucén


Queridos amigos,

A pesar de lo liviano de la jornada de hoy en cuanto a distancia, la mala suerte ha vuelto a cebarse conmigo. Una nueva caída, ocurrida a tan solo 7 km de El Carrascalejo, ha agravado notablemente el esguince en el pie izquierdo, situación que arrastro desde el pasado 1 de mayo. Un contratiempo que me devuelve, sin piedad, a días de dolor y sufrimiento.

El Carrascalejo es el municipio con menor población de la provincia de Badajoz. Según datos del INE, cuenta con apenas 77 habitantes, lo que refuerza su carácter de núcleo rural profundamente ligado a la historia y a la tierra.

Su origen se remonta a la Edad Media, cuando probablemente fue fundado en torno a un carrascal —un bosque de encinas— aprovechado para la apicultura y el pastoreo. Se asocia su nacimiento a las repoblaciones mozárabes impulsadas tras la Reconquista. Durante siglos, El Carrascalejo formó parte de la Encomienda de Mérida, bajo la jurisdicción de la Orden de Santiago y dentro del reino de León.

Durante la Guerra Civil española, el municipio fue escenario de intensos combates, quedando en una zona de nadie entre los años 1936 y 1938. La violencia del conflicto, unida a la posterior represión y a las duras condiciones económicas, provocó el éxodo de buena parte de sus vecinos hacia zonas industriales en busca de una vida mejor.

El principal patrimonio artístico de El Carrascalejo es la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Consolación, construida entre los siglos XV y XVI, que destaca por su sobriedad y valor histórico. También merece mención la Cruz de la Orden de Santiago, situada en el camino que conduce a la cercana localidad de Aljucén, testimonio del pasado vinculado a esta orden militar-religiosa.

En la actualidad, la economía del municipio sigue ligada a la agricultura y la ganadería, actividades que han marcado su identidad durante generaciones. El Carrascalejo es, en definitiva, un ejemplo vivo de la Extremadura más rural, donde perviven la historia, la tradición y el silencio de la España vaciada

Tras un tiempo de valoración y de recuperación en esta localidad, con la voluntad de quien ha aceptado sus límites pero no se resigna, alzo mi cuerpo lo mejor que puedo, dispuesto para cubrir los 3 km que aún restan hasta la localidad de Aljucén.

Esta es una pequeña localidad con apenas dos centenares de habitantes, que forma parte de la comarca de Tierra de Mérida - Vegas Bajas. Los orígenes de Aljucén se remontan a época romana. El topónimo “Aljucén” deriva del árabe al-jušayn, que puede traducirse como “el lugar del pequeño fuerte”, lo que sugiere su relevancia durante la dominación islámica y su posible función estratégica en aquel periodo.

Durante la Reconquista, la población fue repoblada por cristianos y pasó a formar parte del Señorío de Mérida. Su devenir histórico ha estado ligado estrechamente a la agricultura, la ganadería y al paso de peregrinos, ya que el Camino de Santiago de la Vía de la Plata atraviesa el municipio.

Sin duda, su principal patrimonio arquitectónico es la Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol, un templo de origen medieval, que desprende sobriedad por los cuatro costados. Edificada en los siglos XV y XVI por la Orden de los Caballeros de Santiago y dedicada al apóstol San Andrés, (Patrón de Aljucén) por coincidir su onomástica con la expulsión de los árabes, el 30 de noviembre de 1229.

Destaca también el Puente Romano, que, pese a las restauraciones sufridas a lo largo del tiempo, aún conserva elementos originales de época imperial. Esta estructura, que atraviesa el río Aljucén, formaba parte de la antigua calzada romana —la Vía de la Plata— y se erige hoy como un valioso testimonio del legado histórico que aún perdura en la región.

Esta noche la preocupación arropa mi persona. No pido que la lesión mejore, simplemente que no empeore. Con eso será suficiente para afrontar con cierta garantía la jornada de mañana. Espero…

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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viernes, 20 de junio de 2025

054 - Merida (—> Visita Badajoz capital)


Queridos amigos,

Una vez más me encuentro en mi adorada Augusta Emérita, desde donde me desplazaré a Badajoz capital para incorporar esta ciudad a la lista de capitales de provincia visitadas en este viaje por la regeneración política en España. Después regresaré para continuar mañana mi camino a pie hacia el norte. Hoy no hablaré de esta maravillosa ciudad, por haberlo hecho en los post 034 y 035 de esta página web. En cambio, pondré en valor la ciudad de Badajoz.

Situada junto a la frontera con Portugal, es la capital de la provincia homónima y la ciudad más grande de la comunidad autónoma de Extremadura. Su historia, su valioso patrimonio y su actividad económica la convierten en un punto clave del occidente peninsular.

Fundada en el año 875 por Ibn Marwán, un noble muladí rebelde, Badajoz fue durante siglos un enclave estratégico en la frontera entre los reinos cristianos y el mundo islámico. Tras la conquista cristiana en 1230 por Alfonso IX de León, la ciudad pasó a formar parte del Reino de León y posteriormente de la Corona de Castilla. Durante la Edad Moderna y Contemporánea, su carácter fronterizo la convirtió en escenario de numerosos conflictos, como la Guerra de Restauración portuguesa, la Guerra de Sucesión española o la Guerra de la Independencia. Especialmente relevante fue el asedio de 1812 por parte de las tropas británicas, que marcó uno de los episodios más cruentos de la contienda.

Badajoz conserva un notable conjunto patrimonial que refleja su historia multicultural. Destaca su Alcazaba, una de las mayores fortalezas islámicas de Europa, que domina la ciudad desde lo alto y ofrece vistas al río Guadiana. Dentro de la Alcazaba se encuentran vestigios árabes y construcciones posteriores, como la Torre de Espantaperros, símbolo de la ciudad. El Casco Antiguo alberga la Catedral de San Juan Bautista, así como numerosas iglesias, plazas y edificios históricos. También son relevantes las murallas del siglo XVII, parte de un sistema defensivo moderno único en su género en España. La capital cuenta además con museos como el Museo Arqueológico Provincial, situado en el interior de la Alcazaba, y el Museo de Bellas Artes.

Históricamente volcados al campo y la ganadería, en las últimas décadas han diversificado su actividad económica de manera significativa. El sector servicios se ha consolidado como el más dinámico, beneficiándose de su condición de capital provincial y centro de la administración regional. El comercio transfronterizo con Portugal también ha cobrado relevancia, especialmente desde la integración de ambos países en la Unión Europea. Gracias a su ubicación estratégica cercana a la frontera, la ciudad ha fomentado el desarrollo del sector logístico. Además, destacan las industrias vinculadas a la cadena agroalimentaria.

Temperaturas que han sobrepasado los 40 grados centígrados no me han impedido realizar una decena de kilómetros visitando los puntos más importantes de la ciudad.

A lo largo del día he tenido la oportunidad de conversar con distintas personas sobre el proyecto de regeneración política que estoy llevando a cabo. Quizá lo más destacable de estos encuentros sea el impacto que genera en mis interlocutores, debido a lo singular de la iniciativa: una acción emprendida en solitario, con lo mínimo para vivir y recorriendo el país a pie. Sus rostros reflejan una mezcla de asombro y admiración, pero también una mirada introspectiva que invita a la reflexión, e incluso, en algunos casos, a pasar a la acción o al menos a replantearse su actitud ante la política. Mi labor se asemeja a la de un agricultor: yo siembro las semillas, pero son los ciudadanos quienes deben regarlas y cuidarlas para que den fruto.

“Uno es más que cero”

Un abrazo,
Jon

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