Queridos amigos,
Hoy me aguarda una larga jornada en kilómetros hasta la capital del País Vasco. En el trayecto cruzaré un hilo de aldeas y pequeños pueblos. El primero de ellos, Erdoñana, antesala de la primera de las localidades significativas: Agurain.
También conocida como Salvatierra, es una villa con algo más de 5.000 habitantes situada en la Llanada Alavesa. Se trata de un núcleo con una gran riqueza histórica y cultural, considerado durante siglos uno de los principales enclaves estratégicos de la región por su localización en la antigua ruta que unía Castilla con Europa a través del túnel de San Adrián.
Esta población con rango de villa fue fundada oficialmente en el año 1256 por el rey castellano Alfonso X el Sabio, quien le concedió fuero y privilegios con el fin de asegurar el control del paso entre Castilla y Navarra. Desde sus orígenes, la tuvo un marcado carácter defensivo, rodeada por murallas y con un urbanismo pensado para la protección de sus habitantes. Durante la Edad Media fue escenario de disputas entre los reinos vecinos y, posteriormente, jugó un papel importante como centro comercial y administrativo en la Llanada Alavesa.
En los siglos XVI y XVII vivió un auge económico gracias al comercio de lana y al desarrollo de ferias, aunque también sufrió episodios de crisis y conflictos, como las guerras de bandos (banderizos) o la Guerra de la Independencia. Hoy en día mantiene un carácter histórico muy marcado, conservando buena parte de su trazado medieval.
Agurain destaca por su patrimonio monumental y su casco histórico, uno de los mejores conservados de Álava:
- Murallas medievales: aún se conservan tramos que recuerdan el carácter defensivo de la villa.
- Iglesias-fortaleza de San Juan Bautista y de Santa María: construidas entre los siglos XV y XVI, son templos de estilo gótico con elementos defensivos, considerados joyas del patrimonio religioso alavés.
- Casas señoriales y palacios: destacan edificios como la Casa Azkarraga, el Palacio Begoña o la Casa de las Viudas, que reflejan la importancia de las familias nobles locales.
- Plaza Mayor y calles empedradas: conforman un conjunto urbano medieval que mantiene la esencia original de la villa.
En las últimas décadas, ha experimentado un notable desarrollo industrial y de servicios, con la instalación de polígonos industriales que han diversificado la economía local. También el comercio, turismo, hostelería y servicios públicos tienen un peso creciente, gracias a su condición de cabecera comarcal.
Más adelante y, tras un contundente desayuno en Agurain, atravieso las pequeñas poblaciones de Gazeo, Eskerekotxa, Burgelu, Villafranca de Estíbaliz, Argandoña y Arkaia, hasta situar finalmente mi cansado cuerpo en Vitoria-Gasteiz, capital de Álava y del País Vasco, una ciudad con una gran riqueza histórica, patrimonial y cultural, además de ser un referente en calidad de vida.
El origen de la ciudad se remonta al poblado de Gasteiz, asentamiento medieval que fue conquistado en 1181 por el rey navarro Sancho VI el Sabio, quien fundó oficialmente la ciudad bajo el nombre de Nova Victoria. Su situación estratégica en la Llanada Alavesa, en pleno cruce de caminos entre Castilla, Navarra y Francia, favoreció su desarrollo como enclave defensivo, comercial y político.
Durante la Edad Media, creció rodeada por murallas y organizada en torno a su núcleo alto, lo que hoy conocemos como la “almendra medieval”. En los siglos XIV y XV se consolidó como plaza mercantil de gran importancia, con gremios artesanos y comerciantes activos.
La ciudad también fue escenario de episodios históricos destacados, como la batalla de Vitoria en 1813, en la que las tropas aliadas derrotaron a los ejércitos napoleónicos, un hecho clave en la Guerra de la Independencia. Tras la aprobación del Estatuto de Autonomía de Gernika (1979), fue designada oficialmente capital de la Comunidad Autónoma del País Vasco en 1980 y vivió un fuerte crecimiento urbano e industrial.
El patrimonio de Vitoria-Gasteiz es amplio y variado, con un equilibrio entre lo medieval y lo contemporáneo:
- Casco histórico o “almendra medieval”: uno de los mejor conservados del norte peninsular, con un trazado en forma de almendra y calles empedradas llenas de palacios, torres y casas solariegas.
- Catedral de Santa María: templo gótico del siglo XIII, famoso por el lema “abierto por obras”, ya que se puede visitar mientras se restaura, ofreciendo una experiencia única.
- Catedral Nueva (María Inmaculada), construida en el siglo XX.
- Iglesias medievales: como San Miguel, San Vicente y San Pedro, joyas del gótico vasco.
- Plaza de la Virgen Blanca: centro neurálgico de la ciudad, donde se celebran las fiestas de la Virgen Blanca cada agosto.
- Museos: destacan el Artium (arte contemporáneo), el Museo de Bellas Artes y el Bibat (arqueología y naipes).
- Anillo Verde: red de parques periurbanos que rodean la ciudad, ejemplo de sostenibilidad y uno de los símbolos de la Vitoria moderna.
- Agricultura y ganadería: tradicionalmente ligadas a la Llanada Alavesa, con cultivos cerealistas y productos de calidad como la patata de Álava.
- Industria: es uno de los grandes motores económicos, con sectores clave como la automoción (la planta de Mercedes-Benz es uno de los principales empleadores de Euskadi), metalurgia, química, alimentaria y nuevas tecnologías.
- Servicios y administración: como capital vasca, concentra instituciones políticas, administrativas y judiciales, además de un creciente sector educativo y sanitario.
- Turismo: en auge gracias a su casco histórico, a su oferta cultural, y a su reconocimiento internacional como Capital Verde Europea 2012, lo que reforzó su imagen como ciudad sostenible.
“Uno es más que cero”
Un abrazo,
Jon
Jon
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